La participación política del Movimiento Agrario de Misiones - Parte 4

La victoria en las elecciones de 1973 del Frente Justicialista de Liberación marca una tregua inicial al crear el nuevo gobierno el Instituto Provincial de Industrialización y Comercialización Agrícola (IPICA) conformado por los sectores ligados a la producción agropecuaria, obreros y agricultores, y encargado de intervenir, regulando y controlando todas las etapas de la producción y la comercialización. A pesar de esto, la disputa por el control de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), organismo nacional encargado de la asignación de cupos y percibir los impuestos y redistribuirlos entre los productores generó ciertas fricciones, por cuanto los grandes productores y plantadores que dominaban el organismo no pudieron ser desplazados de la conducción. 

El MAM propiciaba la intervención provincial a la CRYM, lo que nunca pudieron lograrlo dada la importancia estratégica no solo a nivel provincial, sino también nacional, de los sectores económicos involucrados. No obstante, el gobierno provincial desarrolló una política, especialmente en la negociación de los precios, altamente favorable al MAM, lo que determinó un clima de calma ante la inexistencia de conflictos durante todo el año de 1973. Esto permitió que la conducción del MAM se involucre más políticamente dejando de lado el perfil claramente gremial que había desarrollado el MAM hasta el momento. El punto culminante fue una gran movilización organizada en el centro de Posadas en apoyo al gobierno electo bajo la consigna “apoyar y controlar al gobierno popular”, en consonancia con la política desarrollada por la Tendencia Revolucionaria del peronismo (Vilá, 2000). Esta actitud agudiza las contradicciones internas generando en 1974 sucesivas fracturas del movimiento tanto hacia derecha (AMA - Agricultores Misioneros Agremiados) como hacia izquierda (LAM - Ligas Agrarias Misioneras) (cfr. Bartolomné, 1972). AMA representa a aquellos sectores ligados a las grandes cooperativas y productores, fundando sus ataques a la conducción, acusándolos de comunistas, extraagrarios y con la intención de copar las cooperativas lo que desvía al movimiento de lo que serían sus auténticos intereses como productores. Establece rápidamente sus nuevos alineamientos pasando a integrar el “Comité Intergremial” junto con la Asociación Rural Yerbatera Argentina (ARYA), el Centro Agrario Yerbatero Argentino (CAYA), la Asociación de Plantadores del Nordeste Argentino 11 , la Cámara de Molineros y la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones, todas organizaciones con una perspectiva claramente mas empresarial y alejada de las reivindicaciones movimientistas y cada vez más explícitamente politizadas del MAM (12) .

La relativa quietud del año 1973, lleva a que el MAM se transforme fundamentalmente en la acción de sus cuadros de conducción politizando y radicalizando progresivamente el discurso (a través de la definición de una nueva etapa que denominaron “Reorganización, Profundización y Movilización”), y creyendo que contaban con el apoyo de las masas, aunque se observara una marcada desmovilización a partir de la reducción de la protesta a solo algunos sectores, lo que llevó a una marcada territorialización de los conflictos, perdiendo así el carácter de movilización regional que había asumido hasta el momento (Roze, 1992:77). Esta separación entre conducción y bases se materializa en julio de 1974, cuando en una asamblea general ordinaria se eligen nuevas autoridades del MAM. El sector de intelectuales que desde hacía dos años formaba la dirección del movimiento y sus asesores, son desplazados por una nueva comisión elegida por mayoría de delegados. La comisión saliente constituye primero una “Comisión Provisoria por la recuperación del MAM” terminando luego, al no poder concretar este objetivo, conformando en noviembre lo que se denominarán las Ligas Agrarias Misioneras (LAM), que se sitúan, continuando el proceso de politización y radicalización, a la izquierda del MAM quien de ahora en más entenderá que su lugar en la provincia está dado fundamentalmente a partir de su definición como entidad gremial, estableciendo así su lugar en la sociedad misionera como estructura corporativa de los productores y diferenciándose de la conducción anterior al sostener que “Después de tres años se haber sido creado el MAM vuelve a recomenzar a ubicarse dentro de su primera línea: la defensa del agricultor por los agricultores” (13) .

Al presentarse más adelante nuevamente problemas con el pago de la producción agraria y una nueva discusión en torno a los precios, las tres agrupaciones llaman por separado a sus bases a la movilización efectuando concentraciones y paros agrarios. En este proceso el AMA se reconoce como movimiento minoritario y asume sobre todo una defensa del orden denunciando incluso, sin ninguna clase de pruebas, a los hombres de las LAM por un atentado ocurrido durante un paro y movilización 14 . El MAM consolida su papel de organización corporativa siendo aquella que es oficialmente reconocida por el gobierno. Tanto AMA como MAM además de su claro perfil corporativo, se mantendrán siempre políticamente neutrales. Las LAM por su parte, si bien oficialmente se mantiene al margen del proceso electoral del año 1975, varios de sus dirigentes participan de la corriente peronista que permanece más fiel a los postulados de liberación nacional de la lucha anterior al ´73. La JP, Tercera Posición y el Partido Auténtico se asumen desde esta posición peronista de liberación, pero no pueden demostrar en las urnas la supuesta alianza de clases que si se concretaba en las luchas y enfrentamientos cotidianos.

A medida que el gobierno peronista se va descomponiendo y se van haciendo cargo cada vez con mayor fuerza del control del poder los sectores enrolados claramente en la estrategia de la recuperación del “orden”, la protestas agrarias se van diluyendo y perdiendo fuerza, tanto frente al escaso éxito logrado en los últimos dos años como ante el aumento de la política represiva por parte del gobierno aliado a los sectores económicos más concentrados. Finalmente la dictadura que se instala en 1976 golpea duramente al movimiento de productores a través del Operativo Toba IV que los pone fuera de la ley. El ejército a cargo del Estado declara una guerra en donde el enemigo es la subversión, cayendo en esta categoría tanto el Partido Auténtico, como la JP, los montoneros y aquellos sectores del movimiento agrario más cercanos a estas expresiones políticas, especialmente los allegados a las Ligas Agrarias Misioneras. Al ser suspendidas y puestas fuera de la ley toda actuación sindical, el MAM y las otras agrupaciones desaparecen de la escena y se cierra así la movilización agraria de los años setenta en la provincia de Misiones.

9 / 10 “Las picadas dijeron: No pasarán”, Comunicado del MAM, Amanecer Agrario, año 1, nº 8, segunda

quincena octubre 1972. 

11 Los Plantadores del Nordeste ya habían sido definidos con anterioridad por el MAM como “un gremio

dirigido desde hace años, por los hombres del establecimiento Las Marías”, mientras que ARYA “estos

últimos años habría pasado a ser dirigida por hombres que respondían a los intereses de Molinos Río de la

Plata”. Amanecer Agrario, Nº 4.

12 El MAM se diferencia rápida y claramente de AMA al definirlos solo como un “gremio” preocupado

exclusivamente por sus intereses sectoriales, y definirse a si mismo como un “movimiento” que “es una

organización popular que al mismo tiempo que defiende los justos derechos de los trabajadores, busca

terminar con la explotación de todos los trabajadores a través de medidas de fondo que ataquen la raíz de los

problemas”. Amanecer Agrario, Nº 20.

13 Amanecer Agrario, nº 23.

14 Durante un paro convocado por las LAM, son colocadas tres bombas en la ciudad de Posadas; en CAYA,

ARYA y en el domicilio de un poderoso agroindustrial de la región. Aunque nadie se adjudica el hecho, los

medios de prensa llaman la atención sobre la coincidencia, y el AMA acusa directamente a las ligas

misioneras, en tanto el MAM solo repudia el atentado (cfr, Roze, pag. 81)

Red Internacional THEOMAI de estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo - http://theomai.unq.edu.ar


El Movimiento Agrario Misionero en los años setenta. Protesta, movilización y alternativas de desarrollo rural - Guido Galafassi (CONICET-UNQ -  Publicado en, revista ”. Revista Herramienta nº 38, Buenos Aires, 2008

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Fuentes

- “Editorial”, Amanecer Agrario, año 2, nº 23, agosto de 1974, pag. 3.

- “El MAM: ¿Gremio o Movimiento?”, Amanecer Agrario, año 2, Nº 20, marzo de 1974,

pag. 7.

- “Estadística Básica”, Dirección de Estadística y Censos de Misiones, 1973.

- “Una lucha que nos debe enseñar”, Comunicado del MORIM, diciembre de 1972

- Adhesión de FATRE, Amanecer Agrario, año 1, nº8, segunda quincena de octubre de

1972, pag. 2.

- Comunicado del MAM, Oberá, 1 de febrero de 1972

- MAM: Estatutos, Oberá, 28 de agosto de 1971

- MAM: Nota al Señor Gobernador de la Provincia de Misiones, Brigadier Angel V. Rossi.  Oberá, 8 de setiembre de 1971.

- Michel: “Importancia de la financiación en la comercialización”, Amanecer Agrario, año

1, Nº 4, Segunda Quincena, julio de 1972, pag. 4.

-Memorial del MAM al gobernador de la provincia de Misiones, Diario El Territorio, Posadas, 13 de septiembre de 1971.

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