Resumen semanal - 30 de abril de 2022

1 - La Cámara de Comercio e Industria de Posadas pidió  a la Agencia Tributaria Misiones (ATM) para que se flexibilice la devolución de los fondos del Régimen de pago a cuenta. Sostiene que el pago a cuenta “es un mecanismo muy perverso” que junto a la inflación está generando problemas con los proveedores de otras provincias ” que no quieren trabajar con Misiones” y esto conlleva a que en determinados rubros haya problemas de desabastecimiento. El monto anual de facturación bruta a partir del cual los contribuyentes deben actuar como Agentes de Retención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, es de 85 millones de pesos.  Lindheimer indicó que desde la ATM  les hicieron la propuesta de subir ese tope a 125 millones pesos  pero que el sector privado consideró insuficiente “porque no equipara ni a la inflación” y pide elevar el tope a 250 millones de pesos.

2 - Comunidad mbya contra “la invasión territorial y la plantación de pino”. Referentes de Puente Quemado II indicaron que los monocultivos no sólo invaden su zona sino que “traen consecuencias para la salud de la aldea y el medio ambiente”. El cacique de Puente Quemado II, Santiago Ramos, indicó que “nuestro reclamo es territorial, en el año 2000 Arauco invadió nuestro monte nativo trayendo el monocultivo de pino y eucalipto para ser plantado en las hectáreas que Nación nos cedió”. Advirtieron que sufren consecuencias ambientales y apuntaron a “la cantidad de químicos que se utilizan” para su mantenimiento y que, cuando llueve, “van directo al tierra y al Arroyo Garuhapé”, del cual la comunidad se abastece de agua. “No queremos más plantación de pino en territorio originario, estamos tomando agua que no es potable y está contaminada. Nuestros niños y adolescentes, que son el 80% de la comunidad sufren cólicos y diarreas”. La comunidad de Puente Quemado II es dueña de más de 600 hectáreas relevadas por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) del cual Arauco hace caso omiso, ocupando 333 hectáreas del territorio que no les pertenece, mientas los miembros de la comunidad viven atrincherados en cinco hectáreas.

3 - Cañeros y Gobierno acordaron no realizar la zafra por efectos de los incendios y sequía. El próximo miércoles se reunirán Herrera Ahuad y la asociación de productores para acordar un subsidio para alrededor de 230 plantadores. El Gobierno provincial asistirá con subsidios a los productores del Ingenio Azucarero de San Javier, considerando el impacto en la producción causado por la sequía y los incendios registrados en los últimos meses. Desde la Asociación de Cañeros de San Javier venían advirtiendo hace tiempo que el rendimiento de las plantaciones no iba a ser igual al año pasado, por consecuencia de las condiciones climáticas agravadas. Cabe recordar que el año pasado se molieron en el Ingenio Azucarero de San Javier 23 mil toneladas de caña de azúcar. Mientras que este año, desde el sector de la producción no garantizaban llegar a más de 5 mil a 8 mil toneladas. Una cifra muy inferior al movimiento de la temporada anterior. El último año que se procesó caña, el IFAI compró alrededor de 23 mil toneladas de caña y por precio y leña tuvo que desembolsar cerca de 90 millones de pesos. Al Estado provincial poner en marcha el Ingenio Azucarero le cuesta alrededor de 100 millones de pesos, para poner a punto su infraestructura y hacerlo operativo. 

4 - Licitaciones de yerba de la Nación, donde casi siempre están los mismos. Yerutí y Yolavi son las dos elegidas en numerosas licitaciones. Otras empresas no se enteran de las compras. Hubo inspecciones por la calidad del producto. Desarrollo Social de la Nación viene efectuando millonarias compras de paquetes de yerba mate a empresas misioneras. Lo llamativo es que se repiten las mismas empresas en prácticamente todas las licitaciones: Yolaví y Yerutí.  Las dos marcas estuvieron alguna vez en la mira el INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) en operativos donde se analizó presunta mayor presencia de palo que el permitido (30%). El Gobierno dispuso la adquisición de yerba mate “para atender a la población en situación de vulnerabilidad” por un monto cercano a $650 millones mediante una resolución publicada ayer en el Boletín Oficial.  La Licitación Pública N° 95-0072-LPU21 de la cartera que conduce Zabaleta se decidió a favor de las firmas: Ignacio Kleñuk de San Vicente, por 800.000 unidades de 1 kilogramo marca YO-LA-VI, por un monto total de casi $333 millones ($414,90 por kilo). Además, Grupo ÁREA por 800.000 unidades de 1 kilo marca Yerutí, por casi $312 millones ($389,32 por kilo). Sería propiedad de Hugo Holowaty de Apóstoles y es proveedor del Estado Nacional desde la época de Duhalde con presidente provisional. 

5 - El laudo de la yerba mate podría salir la semana que viene. Ricardo Maciel, vicepresidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, indicó que esperan que el precio que fije Nación se acerque a los valores que ya se están pagando. Los secaderos y cooperativas consultados en distintas zonas de la provincia y el precio que predomina es de $58 y en algunos lugares trepa a 60 pesos. La yerba que se está comercializando ahora es la yerba cosechada el año pasado y  veníamos con un stock de 10 meses. Por el tema de la sequía  en verano no hubo prácticamente cosecha,  hoy estamos en 9 meses de stock y el  punto de equilibrio es 7 y 8 meses. 
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Miguel Gómez - Secretario de Agricultura Familiar de la Nación en Misiones

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Pedro Peretti: “Este es el único gobierno al que le hicieron un paro antes de asumir”


Los niveles conflictividad de las patronales ruralistas se asemejan a los de otros tiempos no tan lejanos. Nos parece importante poder conversar con referentes del agro para escuchar su perspectiva. Hablamos con Pedro Peretti, oriundo de Máximo Paz, miembro del Movimiento Arraigo y del Manifiesto Argentino. Chacarero del sur de la provincia de Santa Fe.

La agenda agropecuaria se viene calentado en los últimos meses debido al impacto de la guerra en los precios internacionales de los granos, el combustible y los fertilizantes ¿Cuál es tu mirada sobre la situación actual? ¿Cuál es el origen de esta conflictividad?

Yo creo que la conflictividad entre lo que mal se llama “El Campo” y el Gobierno nace diez días antes de que este asuma. Este es el único gobierno al que antes de asumir ya le estaban haciendo una protesta a la vera de la ruta. Después de eso, le metieron dos paros generales, tres movilizaciones, un acto en San Nicolás, en la Virgen. Ósea que este gobierno tuvo conflictividad desde el primer minuto que se instaló. Y no fue producto de cuestiones económicas o gremiales, porque el campo está pasando su mejor momento en los últimos veinte años desde que asumimos nosotros, por distintas circunstancias, pero en esto el gobierno de Alberto y Cristina es de los mejores que hemos tenido: record de ventas de cosechadoras, record de venta en tractores, record en sembradoras, record de venta en Pickup, record de exportaciones. Record de todos los rubros que se te imaginen que tienen que ver con el agro. Y a pesar de eso, nos hicieron dos paros y tres movilizaciones ¿Por qué? Porque el problema es esencialmente político: no se bancan que haya un Kirchner en el gobierno. Es un problema ideológico que tienen algunos sectores que hace que hoy estén conspirando y pensando llevar los tractores a Plaza de Mayo el 23 este que viene. La guerra ha impactado en los precios pero impacto con los precios para arriba, no para abajo.

No tendría que haber conflictividad, tendría que haber agradecimiento del campo que le han permitido cobrar en promedio un treinta por ciento más que antes de la pandemia, que ya eran altísimos. Vos ves los índices de FAO y ya hace dieciséis a dieciocho meses que vienen aumentando los cinco grupos que sigue FAO: cereales, aceites, carnes, oleaginosas y azúcar. Estos productos vienen aumentando ininterrumpidamente durante los últimos dieciocho meses llegando a los máximos históricos. Encima de eso, tienen los máximos de la guerra por lo que no tendría que haber ninguna conflictividad. Lo que hay es una conflictividad política que estamos asistiendo en este momento, en vivo y en directo a un golpe institucional blando en cuotas: nos ponen los tractores; Rossatti se hace cargo del Consejo de la Magistratura; dos jueces, uno de Córdoba y otro de Tucumán, admiten amparos contra las retenciones; y no nos votaron el presupuesto. Hay una sistemática tarea destituyente de parte de la derecha, donde buena parte de esa acción se articula a partir de la patronales ruralistas, con lo cual la guerra tiene que ver pero tiene muy poco.

El tema derechos de exportación es un foco de conflicto desde el 2008 hasta la actualidad ¿Qué debería hacer el gobierno, viendo los condicionantes que existen? ¿Cómo debería hacerse con esta “renta inesperada”?

Bueno, los derechos exportación son instrumento en política económica, que existen en la Argentina desde la colonia, incluso de la época de Balcarce. Fueron parte de la interpelación que le hace Juan B. Justo al Ministro Mujica en la época del “Grito de Alcorta”, allí se planteó el tema de las retenciones. Y después se planteó el mismo tema en el año 1919, en un debate que hubo entre dos socialistas, uno que estaba a favor de las retenciones, que era Juan B. Justo y otro que estaba en contra, que era Esteban Piacenza – Presidente de la Federación Agraria Argentina -. Este último argumentaba: “póngale un impuesto a la vacas que la ganadería es lo que hace la oligarquía, y la agricultura es lo que hacen los chacareros”.

No es como un artículo que estaba leyendo[1] que sostiene que las retenciones son un invento de Duhalde y Remes Lenicov. No, eso es mentira. Otro momento donde se aplicaron retenciones es durante el golpe de la Revolución Argentina en 1966, durante la gestión de Krieger Vasena. Ósea que las retenciones cruzan toda la historia argentina. Son un instrumento de política económica, no un fin en si mismo. Sin retenciones en la década del 90´se fundieron 103.000 explotaciones agropecuarias y se hipotecaron 12 millones de hectáreas solamente en el Banco Nación, se pulverizaron 900.000 puestos de trabajo y 600 pueblos del interior estuvieron al borde de la desaparición. Con retenciones a partir del 2001 no se remató una sola hectárea de campo.

Así que, como te das cuenta es un instrumento que sirve de acuerdo a quien lo use. Es como un cuchillo, te puede servir para cortar la carne y comer un buen asado como te puede servir para matar a alguien. El instrumento no es objetable per se, el problema es como lo manejas. Nosotros siempre sostuvimos que las retenciones debían ser segmentadas, el que más tenia, mas tenía que pagar y eso es una clave para que las retenciones funcionen bien. Porque no solo son un objeto de recaudación, también son una forma de proteger a los pequeños productores si las haces segmentadas. También son una forma de incentivar o no una actividad poniéndole retenciones. Tiene un montón de usos como todo instrumento en política económica.

En los últimos años ha sido noticia en varias oportunidades casos de contrabando de granos en diferentes puntos fronterizos. Por otro lado, sé que venís desarrollando un proyecto para abordar estos problemas de evasión en los puertos ¿Cómo deberían encararse estos asuntos?

Para lo que pasa con la frontera, el gobierno ha tomado decisiones que son muy positivas. Una es mandar a remate lo que se incauta, con lo cual eso cambia la situación. Antes te cobraban una multa y te devolvían la mercadería, una cosa disparatada. Ahora lo remata, antes de hacer una acción de contrabando saben que no va a ser gratis. Lo otro que ha implementado para el control es la Carta de Porte Electrónica, que es un avance. En la actualidad, nosotros planteamos que debe ponerse una balanza de cincuenta metros antes de cada puerto, por una cuestión de control pero también por una cuestión de Soberanía. El Estado Argentino debe pesar y saber lo que entra y lo que sale de cada puerto privado. Lo que entra y lo que sale. Si por ahí salen armas, si por ahí salen drogas. Lo que entra y lo que sale debe pesarse, por una cuestión de soberanía, por una cuestión de seguridad y de control aduanero.

En tus libros, tanto La Argentina Agropecuaria como La chacra mixta y otras yerbas, postulas una férrea defensa de la chacra mixta y del chacarero como actor central de una política agropecuaria. Sin embargo, diversos autores lo vinculan a la producción de soja y al contratismo ¿Cómo ves la situación del pequeño y mediano productor en el sur de santa fe y la zona núcleo?

Vos habrás visto en esos libros que nosotros sostenemos que una cosa es sembrar soja y otra cosa es ser chacarero. El monocultivo de soja transforma a los chacareros en auxiliares productivos de las megaempresas concentradas. Son meros auxiliares productivos buscando el volumen. El chacarero es otra cosa. Para ser chacarero hace falta tener chacra mixta y para tener chacra mixta hace falta tener mixtura productiva. Si no hay mixtura productiva, que muchos la confunden adrede con la rotación, y muchos confunden al plantador de soja con el chacarero para apropiarse de un término que tiene muy buen consenso social: el chacarero laborioso, que se levanta, que está en el campo, que tiene las manos rusticas.

Todo ese mito construido es el que se quiere apropiar la derecha. Hoy el monocultivo de soja de alguna manera se lo ha apropiado, como Hector Huergo, en el suplemento rural de La Nación, donde llaman chacarero a cualquiera que tenga tierra o que plante soja. Chacarero es el que tiene chacra, para tener chacra no tenés que tener ni una estancia ni un minifundio, tenés que vivir ahí o alrededor de donde tenés la chacra. Me parece muy importante que le pongamos precisión a las palabras, porque la derecha genera un sentido común a partir de la distorsión de las palabras. Una cosa es plantar soja como cultivo y otra es hacer monocultivo de soja, son dos cuestiones distintas. Una cosas es tener chacra mixta y otra cosa es hacer rotación de cultivos.

¿Consideras que es un actor que se puede recuperar para el campo Nacional Popular?

Quedan muy pocos chacareros. El rentismo rural ha avanzado como una mancha peligrosa de aceite y ha transformado en rentistas a gran cantidad de chacareros, tipos con pocas hectáreas de campo que prefieren arrendar su campo a trabajarlo. Pero creo que el campo nacional popular debe tener una política para recuperar la chacra mixta en la pampa húmeda. Para tratar de que vuelva a esta región se tiene que preguntar que se puede hacer, para así tratar de tener una política que nos vincule con una parte de la pequeña y mediana burguesía rural para tratar de asentar ahí nuestras metas de gobierno.

En unas semanas se va a llevar adelante unas jornadas nacionales atendiendo a proyectos de nodos agroecológicos, la cual se realizara en la Facultad de Agrarias en Zavalla ¿Le ves potencial a la agroecología en la región?

Tiene muchísima potencialidad, es el camino que hay que seguir. Fundamentalmente hay que empezar con las zonas periurbanas, donde no se puede fumigar y darle un destino productivo agroecológico a esa zona. El gobierno tiene que cambiar la forma de producir alimentos, una forma de aprovecharlo es esta imposibilidad de fumigar al lado de los pueblos y para lo cual debe capacitar e instruir a la mayor cantidad de gente posible. Hay que tratar de que el modelo que se va, que es este de monocultivo inducido con concentración de tierras y soja, y que el modelo que entra lo haga con la mayor fuerza posible. Yo creo que es un modelo directamente vinculado con la agroecología.

Como decías al principio, desde el comienzo de este gobierno las patronales rurales quieren instalar un clima de confrontación similar al de la 125. Sin embargo, uno que trabaja en un pueblo rural y vio cómo se desenvolvieron las políticas del gobierno anterior, observa que algo ha cambiado ¿Cómo ves el apoyo a los cortes en las comunidades y pueblos rurales?

Yo creo que se ha deteriorado mucho la credibilidad de la Mesa de Enlace. No han podido ganar ninguna elección donde se han presentado como tales, fíjate los resultados electorales que mal les ha ido. La gente no los quiere en los pueblos. Los bancan porque son poderosos, porque tienen poder adquisitivo, porque generan trabajo, porque van al club. La gente no los quiere, ni al chacarero rico y menos al que vive en la ciudad, que tiene campo en los pueblos. La soberbia con la han actuado para mí los ha deteriorado mucho y hoy prácticamente movilizan muy poco gente. Para mí no están en condiciones de movilizar nada.

Lo que moviliza en realidad es una fuerza política que es Cambiemos. Cambiemos se pone un día el gorrito de la Mesa de Enlace, otro día se pone el gorrito de los antivacunas o la de Pfizer, pero en realidad lo que vos vez es que la gente que se moviliza es siempre la misma, que es la derecha. Yo creo que ese es el error del Campo Nacional y Popular, el haber abandonado la calle y la movilización para confrontar con la derecha.

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Michel Guilbart


 

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Aseguran que este año no será necesario importar yerba de Brasil y Paraguay



“La industria busca repetir la historia de que el productor financie toda la cadena”, cuestionaron.

La tensión entre los productores e industriales en la cadena yerbatera se mantiene y crece, con el inicio de una nueva cosecha gruesa y mientras se aguarda por el laudo de la Nación que definirá el precio del producto. Así, el equilibrio que se intenta mantener generando rentabilidad para todos los sectores, corre peligro con el avance de maniobras que son observadas con desconfianza por los productores.

En tal sentido, el sector industrial comenzó a deslizar hace semanas atrás su preocupación por los efectos de la sequía que, según apuntan, derivarían en un faltante de materia prima y la necesidad de traerla desde Brasil o Paraguay.

Entrevistado por PRIMERA EDICIÓN, Cristian Klingbeil, productor yerbatero y tealero de la provincia, consideró que “este negocio es monetario, es muy grande la diferencia entre la yerba importada y la que se comercializa internamente”. Aclaró que “no hay faltante de yerba. En el 2017 se cosecharon 690 millones de kilos de hoja verde y no fue necesario importar yerba. Ahora que se cosecharon 880 millones de kilos tampoco se debe importar yerba”.

Desde el sector productivo no creemos que sea necesario importar yerba. Si puede haber un faltante de yerba eso se notará en el 2023, pero no ahora”, sostuvo.

Por su parte, Ricardo Maciel, representante del Gobierno provincial en el Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate, señaló que “esa información la vamos a tener con precisión en mayo o junio cuando la cosecha esté avanzada, porque ahora hay muchos yerbales que se están recuperando”.

“Ahora tenemos lo que fue la cosecha del año pasado, tenemos stock de casi 10 meses en los depósitos. Por lo tanto, para este año no habría inconveniente de abastecimiento de materia prima”, adelantó y recordó que “la importación es abierta, pero se trabaja con mecanismos de control de calidad para que la canchada que llega desde otros países reúna las mismas condiciones de calidad que exigimos a los secaderos de nuestra zona”.

Negocio y stock

La posibilidad de ver crecer la importación de yerba alimenta el fuego en un tirante conflicto entre el sector productivo y el industrial, teniendo en cuenta que tal opción influye sobre el precio que se paga por la materia prima en la cadena productiva local.

Por ello, Klingbeil apuntó: “La industria busca hacer negocio con yerba canchada mucho más barata que la nuestra para luego volver a comercializarla dentro. Y el otro motivo es que quieren stockearse, hacerse de un stock de muchos meses entonces, después, nosotros los productores tenemos que financiar a la industria con cheques a largo plazo y con aprietes hacia abajo de los precios de la materia prima”.

“La industria busca repetir la historia de que haya mucha yerba en los depósitos y que la variable de ajuste y el que financie toda la cadena sea el productor”, criticó.

Arancel a la importación

Cabe recordar que, a fines de marzo pasado, asociaciones y productores yerbateros se reunieron con el objetivo de abordar varios temas sobre el sector, entre los que resaltó el planteo de solicitar al Ejecutivo provincial que se cobre un arancel a la yerba importada, es decir a la canchada que ingresa desde Paraguay y Brasil.

En relación a esto, Klingbeil expresó que “mi opinión no está a favor de lo que pide la mayoría de los productores, que es un impuesto sobre la yerba importada. Lo que se tendría que hacer es ir a Nación y reclamar un dólar diferenciado para las economías regionales, porque los que pasa con la yerba y por el mismo valor del dólar nos está complicando también en el té”.

“No podemos producir con el valor del dólar, es imposible, nuestros costos son mucho más altos”, describió y agregó: “Hasta los vitivinícolas tienen problemas, están pidiendo por favor que se tome alguna medida para frenar la importación de vino a granel porque viene más barato desde Chile que lo que pueden producir en nuestro país”.

“Esto es todo monetario, si se corrige el precio del dólar y alcanzamos un valor más competitivo para las economías regionales, desaparece el principal negocio de importar yerba de Brasil o Paraguay en nuestra región”, cerró.

Mientras que Raúl Karaben, presidente de la Cooperativa Yerbatera de Santo Pipó, indicó a este Diario que “no es descabellado que se implemente un impuesto a la importación de yerba. Esa posibilidad existe, pero tiene que salir a través del Congreso de Nación. Todo lo que tiene que ver con el comercio internacional es regulado por el Congreso, no puede ser provincial”.

Al mismo tiempo, manifestó: “En todo el país tenemos 168 impuestos. Cada vez que aparece un impuesto nuevo es un duro golpe a toda la actividad económica. No hacen falta más impuestos, pero creo que lo están viendo como una posibilidad de frenar que eventualmente venga yerba de Paraguay o Brasil”.

“Si existe la posibilidad que venga yerba de otros países, tiene que ver con la necesidad de regular la faltante que se puede dar por efectos de la sequía de este año y para que no se dispare el precio”, dijo.

Además, planteó: “Todavía no sabemos si será necesario importar. Todo el mundo habla que la disminución de producción en este año rondará entre el 15% al 30%, de acuerdo a la zona. No sabemos cuánto será en definitiva, porque además ahora está lloviendo bastante, hay que ver cómo se desenvuelve la cosecha y ahí se podrá evaluar bien”.

Por otro lado, Karaben resaltó que “hay que tener en cuenta que la suba, en lo que tiene que ver con el valor de la materia prima, y que puede poner muy contentos a los productores, significa automáticamente que los consumidores, que son los que pagan el precio de la yerba, también serán afectados”.

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Fomentan uso de abonos orgánicos fermentados en chacras misioneras


Con el objetivo disminuir el uso de fertilizantes sintéticos y fitosanitarios, la Provincia comenzó a aplicar su programa de fomento para el uso de abonos abonos fermentados tipo Bocashi en chacras, con la orientación de técnicos del Ministerio de Agricultura Familiar.

Se trata de un abono que se divulgó rápidamente en toda Latinoamérica, porque su preparación se realiza en un tiempo promedio de 15 días, sin olvidar que permite utilizar y adaptar todos los restos vegetales y animales que el productor tenga a su alcance, lo cual responde a uno de los mandatos de la agroecología, la maximización de los recursos internos de las unidades productivas.

Alejandro Borgmann, técnico e investigador, confirmó el efecto positivo de aplicar este abono en los cultivos hortícolas, siempre y cuando se respete las cantidades y momentos de aplicación según el cultivo.

“Entre las opciones para incorporar Materia Orgánica a los suelos podemos citar al compost, técnica milenaria que equilibra las cargas microbianas y distintos nutrientes para incorporar a los cultivos; los abonos verdes, que han sido muy difundidos y comienzan a ser una práctica común para diferentes agricultores: la incorporación de rastrojos y restos de poda”, sostuvo Borgmann.

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Productores agobiados por el saqueo de sus plantas de yerba mate: "Estamos podridos de tantos robos"


"No hay política agraria para frenar esta situación, tuvimos una cantidad de reuniones y sigue todo igual. Creo que si el gobierno tiene voluntad tendría que estar actuando", denunció Cristian Klingbeil, presidente de la Apam.

Desde el año 2019 los productores del departamento Oberá vienen denunciando robos de yerba mate. La semana pasada sucedió en la localidad de Guaraní, donde un yerbatero perdió tres toneladas y terminó siendo la gota que colmó la paciencia de los afectados.

Es por eso que desde la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (Apam) pedirán a las autoridades que los secaderos implementen cámaras para determinar quienes venden la hoja verde y en paralelo qué secadero compra la yerba robada.

Los colonos denuncian "complicidad política" porque no se puede detener a los compradores y buscan opciones para ponerle un freno a la situación.

"Desde el 2019 venimos denunciando, estamos podridos de sufrir tantos robos", denunció frustradamente Cristian Klingbeil, presidente de la Apam, y sobre eso agregó: "No hay política agraria para frenar esta situación, tuvimos una cantidad de reuniones y sigue todo igual. Creo que si el gobierno tiene voluntad tendría que estar actuando".

Sobre el robo recientemente Klingbeil relató que aprovecharon los días de lluvias de la semana para robar en dos o tres días, inclusive hicieron asado y tomaron vino. El perjuicio económico ronda los 200.000 pesos.

"Hay complicidad por parte del estado porque no puede ser que se distribuya tanta yerba mal habida. Lamentablemente no tenemos pruebas para decir que tal fulano es, pero nos conocemos entre todos", sentenció el dirigente yerbatero.

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Reforestan áreas que habían sido arrasadas por los incendios con árboles frutales y maderables


Se trata de la reserva de la Unam en Yabotí, donde más de 300 hectáreas de monte nativo se perdieron debido a las llamas. Cuentan con financiamiento de Suiza

Arrancó en El Soberbio un proyecto de restauración en la Reserva de Uso Múltiple Guaraní de la Universidad Nacional de Misiones (Unam).

Se trata de un espacio de monte nativo en la Biósfera Yabotí  que durante los meses de enero y febrero fue arrasado por las llamas y se consumieron más de 340 hectáreas. Allí, además de conservar la selva, el lugar es utilizado para tareas de investigación por parte de especialistas de la Facultad de Ciencias Forestales de la Unam.

El trabajo de reforestación se puso en marcha el pasado viernes junto a la presencia del embajador de Suiza en Argentina, Heinrich Schellenberg; el representante de la Fundación Hora de Obrar; Romario Dohmann y el decano de la facultad, Fabián Romero, entre otros.

En principio se trabajará sobre un área de diez hectáreas en una zona afectada por el fuego con la plantación de 5.000 plantines de diferentes especies nativas.

“Posterior al incendio nos pusimos a trabajar con un equipo interdisciplinario en el desarrollo de proyectos que busquen financiamiento para el trabajo de restauración. Es así que nos contactamos con la Fundación Hora de Obrar y presentamos la iniciativa a la Embajada de Suiza. Esta restauración en particular va a poner foco en sitios muy críticos como zonas de mucha pendiente, cabecera de vertientes o márgenes de arroyos para recuperar en lugares de mayor vulnerabilidad y donde es más probable que se produzca la erosión del suelo”, comentó Romero, decano de Forestales.

La primera intervención será con árboles rutales, maderables y especies necesarias para cobertura primaria en el proceso de restauración.

Dohmann comentó que “con estas acciones buscamos sensibilizar a la sociedad en general sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad y favorecer la conservación de áreas naturales donde se desarrolla la vida de las comunidades mbya guaraníes”.

“Poder trabajar en conjunto, sumar experiencias entre las instituciones y en este caso poder acceder al financiamiento a través de la Embajada de Suiza, que tiene interés en la conservación de la biodiversidad, es muy importante”, dijo el decano de la casa de estudios.  Asimismo aclaró que hacerlo en un espacio de la universidad pública permite el desarrollo de investigaciones científicas asociadas a estos proyectos, que después se transforman en información y conocimientos para utilizar en otros sitios donde se pueda replicar las experiencias.

Luego de recorrer el espacio, conocer los senderos, las zonas afectadas y observar la vegetación, el embajador Shellenberg expresó su asombro ante las características de la reserva. “Es magnífico, mágico. Para mí, viniendo desde Suiza, ver tanta frondosidad, tanta vegetación es todo una vivencia”, señaló.

El diplomático explicó que es la primera vez que observa los estragos de los incendios, ya que en su país estas situaciones prácticamente no suceden. En referencia a las herramientas para concientizar y sensibilizar en la prevención de estas catástrofes, Shellenberg explicó que a su parecer lo mejor es educar.

“Hay que sensibilizar al público en general ya que los incendios son provocados en su mayoría por el ser humano. En Suiza se trabaja mucho en la educación acerca de los peligros que producen los incendios. Creo que hay que informar en forma general pero también en las escuelas y mostrarles las consecuencias de los estragos que produce el fuego”, manifestó.

La Reserva de Uso Múltiple Guaraní es un espacio con 5.343 hectáreas que tiene como objetivos, además de conservar esa porción del ecosistema de la selva misionera, generar conocimiento, capacitar a futuros profesionales y encontrar un manejo adecuado de estos ecosistemas.

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Documento: "Es hora de discutir en serio el modelo productivo de Misiones"

Desde el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) manifestamos nuestro pleno apoyo al compañero Hugo Sand, histórico dirigente del campo popular en Misiones y referente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), quien esta semana fuera blanco de señalamientos de parte de empresarios nucleados en el espacio “Forestales Autoconvocados de Misiones”, tras plantear públicamente la necesidad de establecer una veda total del apeo de monte nativo y discutir acerca del modelo forestal en la provincia.

Coincidimos plenamente con Sand en sus opiniones respecto a que debe ponerse un freno a la expansión de plantaciones de especies exóticas de pinos y eucaliptus, ya que ocasionan gravísimas consecuencias al ambiente y la salud, así como también perjudica a las comunidades originarias Mbya Guaraní y a las poblaciones agrarias, quienes se ven expulsados de los territorios, cada vez más acorraladas por este monocultivo.

Destacamos la importancia de dar un debate a fondo acerca del actual modelo productivo en Misiones, para fortalecer de verdad a la agricultura familiar, con la soberanía alimentaria y la agroecología como horizonte. En ese sentido, bregamos por la unidad de las organizaciones genuinas del agro misionero, que vienen advirtiendo acerca de esta situación desde hace décadas. 

Urge discutir públicamente este asunto ya que, entendemos, constituye uno de los problemas de fondo en la dinámica productiva de Misiones. Está claro que el camino es la lucha y el coraje para enfrentar a las corporaciones del agronegocio y construir un futuro de bienestar y dignidad para las familias que viven y trabajan la tierra.

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Decretos

EMERGENCIA AGROPECUARIA DECLARADA EN DICIEMBRE DE 2021 - https://drive.google.com/file/d/1vk7Oef8IBwJsa2IjtRXvAJJwHr-SzUv8/view?usp=sharing



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La remarcación de precios en los alimentos

Un relevamiento de las góndolas realizado por CEPA indica que el 74% de la facturación de los productos se corresponden con solo 20 empresas. Del total de cada ticket de los supermercados, el 2% va a parar a las arcas de Arcor, de acuerdo a esta estimación.

La mayor concentradora, Unilever, se queda con el 9%. El resto de ese porcentual se reparte para Mastellone con el 8%, Empresa Del Distribuidor también el 8%, Coca Cola Company el 5%, Sancor 5%, Danone 5%, Molinos Rio De La Plata el 4%, Procter & Gamble el 3%, Papelera Del Plata el 3%, Cervecería Quilmes el 3%, Ada el 2%, Pepsico el 2%, Mondelez el 2%, Nestle el 2%, Bagley el 2%, Molino Cañuelas el 2%, Kimberly-Clark el 2%, BRF el 2% y Estancia Las Marías el 1%."

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Resignificar las Juntas Reguladoras de Precios

 Pedro Peretti

Argentina debe cambiar su forma de producir, distribuir y comercializar alimentos. Debe abandonar el modelo de agriculturización permanente con concentración de tierras y rentas y volver a la agricultura de rostro humano, con chacra mixta, producción y consumo de cercanía. Esto no es fácil ni se hace de un día para el otro. No alcanza con hacer un zoom o dictar una ley. Hay tiempos biológicos, políticos y económicos que es imposible soslayar, e indican que este proceso insume al menos una década. El mismo lapso de tiempo que llevó imponer la sojización.

Este paradigma depredador no vino solo: trajo un paquete tecnológico, que incluyó destrucción del bosque nativo, la chacra mixta y el ferrocarril, privatización de puertos, pérdida de soberanía del Paraná y liquidación de nuestra flota mercante. Carlos Menem, Domingo Cavallo y Felipe Sola “lo hicieron”, con el acompañamiento del PJ, partido del ajuste en los noventa. Hay que salir de ese modelo perverso. Ese es el origen del chantaje especulativo que sufren el pueblo y el gobierno argentinos; es la causa del porqué, siendo productores de alimentos, pagamos lo que pagamos por ellos. Debemos saberlo porque sino, creemos que el chino de la vuelta es el responsable de los precios.

Esto cambia cuando se decide cambiar; en ese instante empieza otra historia. Es una decisión política. Pero el hambre no espera. ¿Qué hacemos en el mientras tanto? Lo primero es restaurar los controles del Estado. Un Estado que no pesa ni mide es un Estado bobo, construido a propósito. Mirar para otro lado es una política pública no escrita de la economía argentina. Los grupos agroexportadores, que no son más de 10, no solo tienen una posición monopólica en todos los eslabones de la cadena, sino que además son los dueños de los puertos y del río, y exportan lo que comemos. Ellos son el problema (letal) para la mesa de los argentinos, no la solución. Nuestro gobierno ya debería haberlo aprendido. La solución no es dictar o anunciar una norma “más”, sino hacer cumplir las normas. Se entiende!!!

Hoy la Argentina necesita Juntas Reguladoras por Producto. No confundir con las Mesas de las Cadenas Productivas, que milita entusiastamente la oligarquía. La diferencia es sustancial. En la discusión de las cadenas solo se ve el producto: trigo, soja, maíz, etc. Nunca quiénes lo producen y menos, la concentración intrínseca de cada producto, y el uso y tenencia de la tierra donde se implanta. Nunca se ve el rostro de productores o consumidores, ni se los mensura. Es para defender esa concepción depredadora de la agricultura sin agricultores, que los mega productores y exportadoras crearon un gremialismo específico de productos: Acsoja, Argentrigo, Maizar, etc. Estos solo defienden el cultivo y su volumen, sin importar cuántos productores lo hacen, ni el costo para los consumidores. En las cadenas el Estado es un simple canchero; en las Juntas Reguladoras, es el árbitro en el combate por los precios.

Las juntas Reguladoras fueron una creación de los conservadores, y antecedentes inmediatos de las leyes que crearon la Junta Nacional de Granos y la de Carnes (1932). “En 1938 ya hay 17 comisiones que se hacen cargo de las diferentes actividades: aceite, lácteos, extracto de quebracho, de producto alimenticios, de abaratamiento del costo de los alimentos, de tierras, de fauna americana, de fomento del caballo de guerra, de bosques, etc” (Ana V. Persello, UNR).

La oligarquía creó las Juntas Reguladoras para descargar el peso de la crisis del 30 sobre el pueblo. Nosotros debemos resignificarlas. Son instrumentos de política pública, que deben ser correctamente utilizados, y no un fin en sí mismo. El fideicomiso es el complemento ideal de esta acción reguladora, porque permite encapsular los fondos para fines específicos y que no se puedan utilizar en otra cosa. Debemos crear Juntas Reguladoras para cada producto de uso masivo, con su respectivo fideicomiso, y repasar el tema de retenciones para capitalizarlos. Por ejemplo el caso del maní, cultivo ultra rentable que exporta el 90% de la producción, al que inexplicablemente se le bajaron las retenciones. O la leche en polvo, que está en sus máximos internacionales, y de la que debería tomarse un porcentaje para abaratar la leche fluida.

Las Juntas Reguladoras que proponemos tendrian que actuar como contralor activo, estratégico, permanente y específico de precios, analizando los diferentes actores productivos y los volúmenes. Sus funciones deberían incluir la obligatoriedad de socializar la información, especialmente cantidad y tamaño de los productores, red de comercialización y distribución, km recorridos de los productos para llegar a la mesa, costos ocultos etc. Sería tan pedagógico como eficaz en el debate y la acción de la lucha inflacionaria.

Es imprescindible urbanizar el debate rural y dotarlo de información veraz. Cruzar y difundir datos duros (quién produce y cuánto de qué cosa) es clave. Hoy la información está dispersa y difusa; y con ella se debate. Pretender actuar sobre los precios sin números reales del sector agrario, sin información veraz de los niveles de concentración, sin analizar la irracionalidad logística, es como ir “al almacén a comprar con el libro escrito por el almacenero”.

Es con más tambos, más chacra mixta, más producción de cercanía, con acceso a la tierra, como derrotaremos la inflación. Es una cuestión de decisión política. Si se pudo se puede. Ahora: si el amigo lector piensa que el posibilismo es transformador, esto está contraindicado.

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Misiones podrá sextuplicar sus recursos para fortalecer la producción de ovinos

La provincia pasará de percibir un monto de $1.200.000 en 2021 a un presupuesto de alrededor de $7.700.000 con el propósito de fortalecer a productores de diferentes municipios.

La provincia percibirá un aumento sextuplicado en el monto asignado para aplicar la ley ovina y, de esa manera, pasará de percibir $1.200.000 en 2021 a un presupuesto de alrededor de $7.700.000.

“A pesar que los diputados de Cambiemos no acompañaron por la positiva en la votación del presupuesto y que por ello muchos avances planificados se van a tener que reestructurar, el ministro de agroindustria de la Nación se comprometió a pagar a Misiones el monto previsto con la actualización que se había planteado originalmente”, dijo a PRIMERA EDICIÓN el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Sebastián Rodríguez consultado sobre el financiamiento para aplicar la ley que permitirá un mayor crecimiento del stock lanero en Misiones.

La semana pasada, la Unidad Ejecutora Provincial se reunió para definir las líneas de acción para la ejecución de proyectos productivos de la ley ovina nacional, con los fondos de inversión previstos.

“Hemos aprobado por unanimidad con las demás provincias una modificación en la distribución de los fondos mediante lo cual un 20% del total de los fondos se distribuirá en forma equitativa a todas las provincias y el 80% restante tendrá mecanismo variable contemplando el stock y las unidades productivas de cada provincia en particular”, enfatizó Rodriguez al respecto de cómo se distribuirán los recursos.

Y aclaró: “Una de las características de nuestra provincia es el gran número de unidades productivas. Gracias a las modificaciones en la distribución de los fondos a podremos fortalecer a productores de diferentes zonas y seguir manteniendo la estrategia de trabajo con instituciones educativas a las cuales beneficiamos con fondos no reintegrables para generar explotaciones modelo donde, los alumnos y sus padres, puedan tener una referencia y replicarlo en sus chacras”.

Registro

Actualmente el número de productores registrados en la provincia oscila alrededor de los 860 y el crecimiento del stock provincial es sostenido. “Hoy podemos decir que hemos superado las 20 mil cabezas, lo que marca un claro avance del sector ovino en la matriz productiva de la provincia y se afianza como una clara opción” para los productores misioneros.

La producción ovina, como las demás actividades de producción animal se apoya en sus cuatro pilares fundamentales que son el manejo, la sanidad, la genética y la nutrición.

“Teniendo esos pilares presentes al momento del diseño de cualquier estrategia de intervención, fuimos avanzando en la implementación de programas de fortalecimiento nutricional de las majadas en períodos críticos con el fin de evitar la incidencia negativa del clima sobre los índices productivos”, fueron las palabras del subsecretario de Desarrollo y Producción Animal con respecto a lo que se está realizando con la producción ovina en Misiones.

Sebastián Rodríguez explicó que también se han generado subsidios a organizaciones de productores para la compra de grano de maíz y fardos de alfalfa apuntando a atenuar el impacto tanto del período invernal como del período de marcado déficit hídrico por el que atravesaron nuestros productores en estos últimos meses.

“Desde el centro genético se vienen distribuyendo reproductores en forma de subsidio a productores de diferentes zonas de la provincia y también a diferentes establecimientos educativos con lo cual generamos un mejoramiento genético que se traduce en más kilos de carne por hectárea”, finalizó.

Ampliación de la zona de remates

La producción ovina en Misiones comienza a ser analizada como una oportunidad de crecimiento agroindustrial, por las ventajas que presenta un animal poco pretencioso en cuestiones alimentarias y de hábitat.

De ahí que La ley Ovina complementa las acciones que se vienen llevando adelante en todo lo concerniente a financiamiento crediticio para incorporación de reproductores de alto valor genético y vientres para aumento de stock en los diferentes remates realizados en la provincia.

“Los cuales están tomando cada año mayor relevancia. Durante el año 2021 tuvimos la posibilidad de ampliar la zona de influencia de los remates trabajando en conjunto con las organizaciones y ya se pudo generar un remate en Dos de mayo y otro más en Montecarlo”, aparte de los remates que se venían realizando en Zona Sur, dijo Rodríguez.

“En años anteriores la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) venía direccionando los proyectos de ley ovina según criterios técnicos y sectoriales que impactaron positivamente en diferentes zonas de la provincia. Sin embargo, cada año se direccionaban los proyectos a productores de una determinada zona para traccionar el desarrollo de esa zona en particular, teniendo en cuenta que los fondos no representaban un monto considerable como para generar proyectos de inversión en diferentes zonas sin pensar en focos de desarrollo”, dijo en tanto sobre las posibilidades que abre el hecho de poder contar con mayor presupuesto.

En la Argentina, el consumo de carne ovina por persona no supera los 2 kilos por año, mientras que el aviar se sitúa entre 28 y 29 kilos por habitante. En Misiones la cifra cae aún más. El recorrido, reconocen los funcionarios es largo y complejo.

“Las capacitaciones generan herramientas para el fortalecimiento de las unidades productivas en lo que respecta al aumento del volumen de producción de forrajes e intervienen en todos los aspectos de la producción abriendo el abanico de posibilidades de implementación de tecnologías”, enfatizó el subsecretario de Producción Animal convencido de que se están estableciendo políticas claras para afianzar a los establecimientos y también la cultura local de consumo.


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Pidieron una veda total del apeo de monte nativo en la provincia

 Hugo Sand, dirigente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), remarcó que “hemos visto que la sequía fue muy fuerte, pero más que nada fue la insolación, y eso solamente se puede parar con una sombrilla que se llama árboles”.

Diversas actividades productivas de la provincia intentan recuperarse de los efectos que dejó la sequía, en un contexto de inflación general y crisis económica nacional, motivo por el cual los referentes agrarios avanzan en el diálogo con el Gobierno provincial persiguiendo el objetivo de elaborar estrategias y trabajos en conjunto.

Así, representantes de sectores del agro, principalmente la yerba mate, tuvieron la oportunidad de trasladar sus inquietudes y problemáticas al gobernador Oscar Herrera Ahuad y funcionarios del Ejecutivo provincial, en la reunión que mantuvieron el pasado jueves en la Sala de Situación de Casa de Gobierno.

Entrevistado por FM 89.3 Santa María de las Misiones, el dirigente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), Hugo Sand, señaló que “nos preocupa mucho el disturbio climático. Tenemos que hacer una veda total del apeo de monte nativo. Hay que prohibir totalmente, desde nuestro punto de vista, cortar árboles. Hemos visto que la sequía fue muy fuerte, pero más que nada fue la insolación, y eso solamente se puede parar con una sombrilla que se llama árboles”.

“Así como el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tuvo la valentía de limitar las plantaciones de yerba mate, con todos los problemas que tiene en este momento, la Provincia tiene que limitar las plantaciones de pinos y eucaliptus, que son grandes culpables de la desertificación en la que vamos avanzando con este disturbio climático”, consideró y añadió: “Nosotros sostenemos que la provincia necesita una sombrilla. Al mirar un mapa, se ve que lo único verde es Misiones, por momentos, porque en Brasil y Paraguay depredaron todo”.

En el mismo sentido remarcó: “El disturbio climático se viene. Y una de las formas que nos queda para protegernos del sol, en este caso, es tener más árboles, pero no los exóticos. No es cuestión de plantar cualquier cosa”.

Hay que ponerse a trabajar. Es la única forma de seguir adelante, trabajando, y exigiendo que se pague un precio justo a nuestros productos”.

Volver a la agroecología

El dirigente agrario opinó que “hay que volver a hacer un cultivo agro ecológico. La yerba se presta para hacer eso, el té también. Pero lo que ocurre es que todos quieren meter máquinas y desplazar la mano de obra de las chacras. Y las máquinas no pueden sortear o desviar estos árboles que están plantados dentro de los yerbales o teales”.

“Hay que cambiar esa mentalidad que tenemos de alta producción y volver a una idea de sustentabilidad social, ambiental y económica”, recalcó y amplió: “Quedó demostrado que el monocultivo de yerba mate a pleno sol, preparado para cosecha mecánica, ha sufrido terriblemente la insolación. Tenemos que volver a plantar árboles dentro de los yerbales y en las chacras”.

Al mismo tiempo, dijo: “Nosotros tenemos mucha mano de obra en las chacras, si es que eliminamos ese maldito herbicida y todos esos productos químicos que la industria bélica no sabe dónde poner y los transforma en herbicida, insecticidas, lo que es muerte”.

“Tenemos que apostar a más vida, a proyectos agro ecológicos, orgánicos, a darle trabajo al hombre y no a las máquinas. Una máquina cosechadora de té o de yerba desplaza a 10 o 20 obreros que luego van a las villas miseria. Es gente que está sin trabajo porque una máquina los ha desplazado”, apuntó.

Sobre el Ministerio de Cambio Climático

Consultado sobre la salida de Patricio Lombardi del Ministerio de Cambio Climático, tras dos años en los que no cumplió los objetivos propuestos y anunciados, Sand se preguntó con ironía “¿Qué es un ministro de Cambio Climático? ¿Para qué sirvió todo eso? ¿Para promocionar a una sola persona? ¿Qué hizo por Misiones? Yo no lo conozco, escuché sobre algunos proyectos, pero ¿qué ejecutaba?”,cuestionó.

Y reclamó: “Basta de tantos ministerios, secretarias, burocracia, empleados públicos, y discursos”, criticó y amplió: “Ya tenemos suficientes leyes, empleados públicos, en el INTA, en el Ministerio de Agro, en todas las reparticiones públicas hay gente muy valiosa. Pero hay que ponerse a trabajar. Es la única forma de seguir adelante, trabajando, produciendo, y exigiendo que se pague un precio justo para nuestros productos”.

Función del agua

Dentro de las necesidades que crecen en la labor de las chacras, el integrante de APAM también destacó que “hay que cuidar las márgenes de los arroyos. Hablamos (en la reunión con el Gobierno) sobre la posibilidad de hacer consorcios, y ver la posibilidad de conseguir máquinas viales, retroexcavadoras, para poder hacer zanjones de desvío de agua y pozos de infiltración, para que el agua no escurra llevándose toda la materia orgánica y la vida, sino que penetre en el suelo cumpliendo el ciclo normal y que luego comience a surgir nuevamente en las vertientes”.

“Necesitamos ruedas de agua, arietes, que la Universidad de Misiones, la facultad de Ingeniería, comiencen a generar tecnologías apropiadas para pequeños productores, como una rueda de agua que no gaste energía eléctrica, ni combustible o gasoil. Un ariete también funciona como una forma de bombear agua sin gastar energía”, explicó.

“Eliminan los teales”

Por otro lado, Sand contó que “al Gobernador presentamos la necesidad de tener un Convenio de Corresponsabilidad Gremial Universal, no solamente para la yerba mate, que sea también para el té, la forestación, ganadería, citricultura, para todo lo que es productos agropecuarios, y donde tienen que estar incluidos los obreros rurales y también los productores. Hay que buscar la forma de que los colonos tengan una obra social”.

Mientras que sobre las actividades de la Comisión Provincial del Té (CoProTé), señaló: “Con el anterior ministro del Agro tuvimos que hacer una denuncia en las Defensorías del Pueblo de Oberá, Posadas, y San Vicente, por incumplimiento del deber de funcionario público. Los responsables de llevar adelante esas denuncias no investigaron, tiraron todo a la basura”.

“El actual ministro fijó un precio irrisorio para el brote de té, que es nada con lo que está sucediendo en la economía. Con mucha razón, los colonos están arrancando el té, como está ocurriendo en Campo Viera, Capital Nacional del té, donde se están eliminando los teales”, cuestionó.

“Esas superficies donde se saca el té, seguramente van a ser plantadas con yerba mate. Y por eso, está muy bien la intención de limitar las plantaciones porque si no también va a colapsar el cultivo yerbatero”, finalizó.

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Avanzan estudios para el control biológico de plagas en la yerba


Económico, perdurable, específico, práctico y no induce resistencia, por eso, desde 2018 buscan avanzar en estrategias de control biológico para las principales plagas que afectan al cultivo de yerba mate en la región. Se trata de una colaboración entre el INTA Montecarlo -Misiones- y la Universidad Estadual do Oeste de Paraná, Brasil.

La agricultura apunta cada vez más a una reducción del uso de productos fitosanitarios, a generar producciones más sostenibles y al cuidado del medioambiente. La producción yerbatera no se queda atrás, según datos de la Comisión Asesora para la Producción Orgánica -organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación-, en poco más de un año la producción de yerba mate orgánica creció un 6% en la provincia de Misiones.

En este aspecto, desde 2018, investigadores del INTA Montecarlo y de la Universidad Estadual do Oeste de Paraná (Unioeste) en Brasil, vienen trabajando en el control biológico de plagas de la yerba mate. Esta colaboración se da dentro de tres proyectos que reciben financiamiento del Programa Regional de Asistencia al Sector Yerbatero (PRASY) y del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

“Estamos trabajando tanto con productores de yerba mate orgánica como con productores convencionales que cambiaron su visión y están aportando para el control biológico”, mencionó María Elena Schapovaloff -investigadora del INTA Montecarlo y del Conicet-.


Las cuatro principales plagas que afectan el cultivo de yerba mate son el taladro o tigre de la yerba mate, el rulo o psilido, el marandová u oruga rabuda y ácaros (comúnmente denominados: el bronceado, el rojo y el blanco). A su vez, existe una amplia gama de insectos que pueden alimentarse de las distintas partes de la planta, aunque la mayoría ocurren en bajos niveles poblacionales y no llegan a causar daños económicos significativos.

Los pulgones (Toxoptera aurantii), la cochinilla cerosa (Ceroplastis grandis), la oruga del cartucho de la yerba mate (Hylesia sp.) y la mosca blanca (Bemisia sp.), son plagas secundarias.

Es por eso, que recomiendan monitorear las plantaciones para detectarlas, pero al no haber estudios realizados en cuanto al umbral de daño económico de las principales plagas los productores se encuentran en un escenario de desconcierto ante su presencia. Tampoco hay variedad de productos para el control ya que sólo se encuentra un insecticida registrado en el Senasa.

“Es necesario que los productores adopten medidas de control biológico y cultural, como parte de un programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP)”, indicó la investigadora. De esta forma, se busca armonizar los aspectos ambientales con la dinámica de las especies, utilizando y poniendo a disposición las técnicas y métodos de monitoreo y control para mantener las poblaciones por debajo del umbral de daño económico.

El primer proyecto, con una duración de 24 meses, apuntó al desarrollo de estrategias de control biológico y estudio del comportamiento de Gyropsylla spegazziniana, plaga conocida como rulo de la yerba mate.

Todos los ensayos se realizaron en el Laboratorio de Control Biológico del INTA, y luego, se planificaron y realizaron en campos de productores orgánicos de la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo Limitada, con el fin de probar la eficiencia de las tácticas y estrategias desarrolladas, validar los resultados y, que los mismos estén disponibles para el sector productivo.

“La intensión fue afianzar el vínculo entre la cooperativa y sus socios productores de yerba orgánica, se formó un excelente grupo de trabajo, con reuniones para la transferencia e intercambio de los resultados obtenidos”, mencionó.

En 2020 presentaron dos nuevos proyectos: “Posibilidades de utilización de productos de origen vegetal y el hongo Beauveria bassiana en el control del rulo de la yerba mate” y “Prospección y uso de agentes biológicos y minerales para el control del taladro de la yerba mate (H. betulinus)”.

Los resultados obtenidos hasta el momento, confirmaron el potencial uso tanto por la acción eficaz, como por la practicidad y facilidad de manejo y uso de estas estrategias. En el caso del empleo de trampas amarillas, resultó atractivo para los adultos del rulo de la yerba mate. “Asegura que los insectos se contaminen en el dispositivo con los hongos aislados y, por transmisión horizontal, los conidios se propaguen en la población”, según detalló el equipo.


El control biológico, a diferencia del control químico no contamina los alimentos, el agua ni el suelo, tampoco afecta al humano y a los animales domésticos. Es económico, perdurable, específico y no induce resistencia. Además, con su empleo, “se reduce considerablemente el uso de productos fitosanitarios permitiendo una producción más sostenible y respetuosa con el medioambiente”, agregó Schapovaloff.

Finalmente, la especialista resaltó que “es importante tener cuidado al aplicar insecticidas, ya que el uso de los mismos disminuye la presencia de los enemigos naturales por tener un amplio espectro de acción”. Aconsejó promover la presencia de estos con plantas que produzcan flores en el yerbal todo el año.

El objetivo es que tales medidas se integren y, junto con el monitoreo permanente de la población, se pueda establecer un Programa de Manejo Integrado de plagas en un futuro cercano.

Si bien ya se probaron dos productos comerciales a base de Beauveria bassiana, ahora el equipo avanzará en conjunto para generar bioinsumos, como parte de un nuevo proyecto firmado en 2021. Apuntarán a realizar ensayos con productos biológicos que están registrados para otros cultivos, y en caso de que los resultados sean alentadores, poder hacerlos extensivos para el cultivo de la yerba mate.

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Producción de alimentos para la justicia social y ambiental

A partir del debate entre desarrollo y ambientalismo expuesto en redes sociales y diversos artículos, se ha abordado el tema de la agroecología como parte del paquete de iniciativas emparentadas con el “prohibicionismo” o “antidesarrollo” en este caso, de la utilización de agroquímicos y semillas transgénicas y por lo tanto de la agricultura de insumos o agricultura industrial. Desde la Mesa Provincial de Organizaciones de Productores Familiares de la provincia de Buenos Aires quisiéramos aportar nuestra experiencia y mirada sobre el tema, viendo que circulan todo tipo de inexactitudes que solo contribuyen a la desinformación y empobrecimiento cultural.

El modelo de producción agroecológico se sitúa desde un posicionamiento político, social, económico, ambiental y cultural desde el que expresa que la vida en general forma parte de un gran ecosistema en el que el ser humano debe desarrollarse en armonía con la naturaleza, respetando y conteniendo las diversidades, propendiendo a la mayor participación social en la construcción de sociedades con la mayor igualdad y justicia social posibles en un proceso espiralado y ascendente.

La conquista de mayores grados de libertad en cuanto a ampliación de derechos individuales y sociales, de independencia económica y de soberanía política son, en el caso particular de nuestra organización, banderas que nos impulsan a promover modelos de producción coherentes con lo expuesto, tal el caso de la agroecología y de la economía social. Para ello, consideramos fundamental el rol del Estado.

Veamos algunas cuestiones más específicas de los modelos de producción.

Productividad.

Cualquier actividad productiva es de alguna manera regulada por las leyes del mercado y por el Estado a través de las políticas públicas. Cuando se hace referencia por ejemplo a la “productividad”, deberíamos contemplar no solo los rendimientos específicos sino también los resultados económicos finales en donde interviene la variable gastos y sus externalidades.

La agricultura industrial, que de acuerdo a los “desarrollistas” se apoya en los conocimientos científicos y por lo tanto es una “producción intensiva” que responde a los requerimientos de la demanda internacional de alimentos, se apoya en el uso también “intensivo” de agroquímicos y semillas transgénicas o híbridas, insumos dolarizados provistos mayoritariamente por multinacionales, lo que provoca por un lado un gasto importante que formará parte del resultado económico, así como un requerimiento de moneda extranjera por parte del gobierno nacional (requerimiento de dólares para la importación de los mismos). Este último asunto pasa a agravar la llamada restricción externa que se utiliza como argumento para profundizar las políticas de exportación de materia prima ¡! Es verdad que esta actividad y su cadena industrial es la principal proveedora de dólares por exportación, pero agreguemos a esa ecuación los que salen por importaciones.

Además debemos mencionar los efectos colaterales de la agricultura industrial. Existen toda una serie de pasivos que debe enfrentar el Estado, vinculado a los efectos sobre la salud a consecuencia del mal uso de los agroquímicos que terminan siendo abordados por el sistema de salud pública, la provocación de desastres ambientales; la degradación de la fertilidad y la concentración en el uso de la tierra con la consecuente expulsión de trabajadores y trabajadoras con sus familias a las periferias de las ciudades. A consecuencia de esto, el Estado luego debe abordar estas problemáticas con políticas asistenciales.

En el caso del modelo agroecológico, sin contar con los beneficios financieros adecuados, sin políticas públicas suficientes en todo sentido, posee rendimientos productivos similares a los del otro modelo. Puede recurrirse a la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología (RENAMA) para acceder a documentos e investigaciones que demuestran esto, así como investigaciones del INTA o de diversas universidades Nacionales. En el INTA Barrow se desarrolla una experiencia en donde dividieron la superficie en dos predios similares, en uno cultivan con el paquete tecnológico y en el otro de manera agroecológica y con rigor científico comprobando en este último no solo la mayor rentabilidad económica, sino la mayor productividad medida en kg de granos y de carne además del mejoramiento de la cantidad y calidad de los nutrientes del suelo.

¿Cómo se certifica la producción agroecológica?

¿Y cómo se certifica la calidad de los alimentos que consumimos en general? ¿Y cómo se controla la aplicación de agroquímicos?…

El Estado posee capacidad de control pero nosotros agregamos que controlar es también una decisión política. Significa que además de poseer una burocracia inteligente, debemos contar con funcionarios que respondan a los intereses de las mayorías, a los intereses populares, no solo de los factores de poder real. Y eso también hay que “producirlo”.

En lo que hace a la Agroecología, existen los Sistemas Participativos de Garantías SPG, que certifican el proceso de producción en donde además de aplicar un método, éste se lleva adelante entre las partes involucradas: productores, consumidores y el Estado a través por ejemplo de una Universidad Nacional. Existen muchas experiencias de este tipo en distinto grado de desarrollo.

Pero si hablamos de sanidad de los alimentos que consumimos, tenemos mucho para decir. Primeramente que las normativas y las dependencias estatales abocadas a ello deben profundizar las adaptaciones necesarias para poder acompañar procesos productivos de escalas diferentes. O sea, necesitamos normativas inclusivas, segmentadas de acuerdo a los volúmenes de producción de los diferentes emprendimientos. No es lo mismo una multinacional que una pyme, una cooperativa o una producción casera.

En cuanto a la calidad de los alimentos, solo es necesario leer las etiquetas de los ultraprocesados para verificar qué estamos comiendo.

Advertimos que cada vez más se producen comestibles industrializados con menor calidad y cualidades alimenticias. Mientras se consolidan experiencias gourmet u orgánicas, la agroecología produce alimentos que pueden ser para todos y todas. No estamos de acuerdo en que sólo los sectores más adinerados consuman alimentos de calidad.

Si se quiere hacer las cosas de otra forma, se puede, sólo hay que afrontar la decisión de ir contra determinados intereses.

¿En qué nos beneficia el modelo agroecológico?

Tiende a producir de manera cada vez más respetuosa y cuidadosa de los ecosistemas con toda su diversidad. Produce alimentos sin agroquímicos que mal utilizados se transforman en tóxicos. Se hace un uso de la tierra que permite mantener todos sus nutrientes. Fomenta el arraigo rural ya que promueve el desarrollo de las comunidades de manera completa, no solo económica. Utiliza más mano de obra, no porque no se aplique tecnología, sino porque se usa de manera adecuada y apropiada. Desarrolla condiciones para generar valor agregado local y/o regional con lo que se hace posible pensar en una ocupación territorial más equilibrada, descomprimiendo las mega ciudades desnaturalizadas. Aporta al enfriamiento del planeta, ya que la AE junto a la economía social reducen drásticamente la necesidad de transporte moviéndose en circuitos más cortos y de cercanía cuando fuese posible. Es factor de desconcentración de la economía, generando cooperativas y asociaciones de productores locales y regionales. Promueve la desconcentración comercial a partir de un entramado de comercios de cercanía: ferias, comercializadoras, almacenes barriales, mercados locales y regionales. Está encarnada en las familias campesinas, trabajadores y trabajadoras rurales que requieren de personal en determinados momentos de la producción.

¿Qué proponemos?

¿Proponemos reemplazar la agricultura rentística de los comodities por la AE?, sí, pero en un proceso de transición con el impulso de las políticas públicas necesarias.

¿Proponemos desentendernos de los aportes de la ciencia?, no, pero decimos que hay tecnologías apropiadas y conocimiento científico que pueden mantener ese desarrollo armónico que mencionábamos al principio.

¿Podemos alimentar y responder a las necesidades de alimentación del mundo con este modelo?, por supuesto, si cambiamos también los mecanismos y métodos no sólo de producción sino también de distribución y acceso a los mismos. Esto se logrará si el paradigma que nos guía es el de respetar y satisfacer los derechos básicos universales y no el de maximizar ganancias a costa de la explotación de los trabajadores, las trabajadoras y la naturaleza.

Sabemos que el cambio no es sencillo, sobre todo por los intereses que deben enfrentarse, pero los resultados obtenidos a la fecha en término de seguridad alimentaria mundial, hablan del fracaso del paradigma productivista y economicista. El cambio también debe ser cultural.

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Emergencia alimentaria - ¿Es posible un modelo soberano y federal de producción, distribución y consumo?

Por Manuel E. Pedreira (*)

La actual situación de crisis alimentaria en la que está sumergido nuestro país, con el consecuente y creciente incremento de la pobreza e indigencia, son resultado (el más dramático) de la reestructuración económica iniciada en 1976 y perfeccionada en el llamado periodo de la convertibilidad, o del uno a uno. Reestructuración que incluyó el abandono de importantes funciones de control (que el Estado debería salvaguardar en interés del conjunto de la sociedad) bajo la premisa de la “libertad de mercado” y “achicar el Estado era agrandar la Nación”. Durante los 4 años de Cambiemos, este modelo se ejecutó sin errores. Este proceso (como segunda etapa a la iniciada por José Alfredo Martínez de Hoz en 1976) incluyó lo que se conoce como la reforma del Estado (Ley 23.696) que, entre otros aspectos vinculados, incorporó la consecuente desregulación de importantes actividades de control (en manos de entes públicos que fueron disueltos, o de organismos a los que se le acotaron sus responsabilidades públicas), dejando a disposición de los agentes de mercado su cumplimiento u observancia, permitiendo que los grupos económicos/sociedades anónimas más consolidados aprovecharan para ocupar posiciones dominantes y desde ellas ejercieran poder para establecer condiciones de competencia en base a precio sobre competidores que, poco a poco, fueron cediendo posiciones y cuotas de mercado en favor de aquellas que extendieron, ampliaron, su participación de mercado (una reestructuración basada en la valorización financiera de las actividades y en la consolidación de posiciones dominantes a escala nacional en el mercado interno). En el sector agroalimentario esta trayectoria ha sido intensa, sostenida, amplia y ha producido una transformación estructural, con las consecuencias que hoy padecemos. Un ejemplo de lo que se expresa, ampliamente conocido, puede verse en la actual situación de la cadena láctea, que es un caso testigo de concentración de poder dominante, tanto en la adquisición de la materia prima, como en la distribución y fijación de precio al consumidor, que ha destruido, colapsado o reducido a la mínima expresión históricas cuencas lecheras. Casos similares se constatan en la producción de panificados, harinas, en fin, en productos de consumo masivo y que forman parte de una dieta básica imprescindible para la población, particularmente crítica para la niñez.

Los productos alimenticios con valor agregado que forman parte de la canasta básica alimentaria se encuentran en poder de grupos económicos concentrados responsables de la escalada de precios que se vivió (y aún se vive) y también responsable (en parte), de los guarismos de inflación de 2021. Los productos frescos de origen vegetal y la carne bovina siguen procesos similares. En este caso, la producción primaria no está estructurada de la misma manera, aunque la tendencia podría orientarse hacia ese modelo de concentración e integración de la cadena. Esta introducción, quizás algo desordenada y/o incompleta en nombre de la brevedad, es para dejar una obvia primera reflexión: la estructura del sector agroalimentario y agroindustrial está altamente concentrada y su poder político es inmenso, lo que no es una novedad. La estrategia de intentar, como único recurso, que el sector agroalimentario acepte una subordinación al poder del Estado para contener las recurrentes remarcaciones de precios ha mostrado, aún muestra, su escaso y fugaz éxito. Pensarla como herramienta para ganar tiempo y desarrollar otras alternativas que cuenten con arraigo territorial, que contribuyan a generar acceso a través de mercados de proximidad y alternativas interregionales de abastecimiento, debería ser el menú para abordar la emergencia alimentaria generando soluciones que la sociedad pueda apropiarse, pueden ser parte de una estrategia elusiva de “competir por el mercado”, para ser parte de otra estrategia positiva, para generar una opción de arraigo local e integración federal. Es interesante, entonces, considerar como posible y necesario construir, con visión estratégica, herramientas que permitan vincular capacidades de producción primaria, agregado de valor, logística y distribución disponibles en el territorio, generando casos testigos que, sirviendo de ejemplos multiplicadores, puedan desarrollarse en territorios que enfrentan dificultades para acceder a la canasta básica alimentaria. Para ello, si bien es necesario considerar recursos, lo central está en poder tener la decisión política de apoyar procesos que generen vínculos entre los diferentes actores. Por una parte el sector privado: productores primarios, Industriales de la alimentación de pequeña o mediana escala, comerciantes y consumidores, hoy subordinados al modelo hegemónico; y por otra parte el sector público nacional, provincial y municipal, sea en las áreas de responsabilidad política, como aquellas con incumbencias técnicas y de control de inocuidad alimentaria, para facilitar procesos locales e interregionales, así como incumbencias en el desarrollo de asociativismo, como instrumento para generación de escalas y complementariedad de capacidades, que se integren en una estrategia local, en primer lugar. Esto como primera aproximación, aunque no excluyente de otros bienes y servicios, que aborden la urgente situación de emergencia alimentaria que no ha menguado en los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. No solo hacemos referencia a los casos urbanos y de poblaciones altamente vulnerables, sino que consideramos a aquellos territorios que están fuera del interés del modelo ya expuesto y que, por efecto de la metodología de establecer el valor rentable de los bienes ofrecidos, llegan a precios muy elevados dado que se trata de mercados con escaso volumen o desarrollo. Para este proceso es importante promover vínculos con pymes, y microemprendimientos, productores, consumidores, sus organizaciones para construir mecanismos de confianza y a la vez, sumar las jurisdicciones subnacionales al proceso, ya que es sobre los territorios provinciales o locales será donde se produzcan estos procesos de vinculación, de manera que aspectos normativos y regulatorios queden debidamente resguardados en beneficio de productores y consumidores. La idea es restablecer los mercados de cercanía que la globalización, entendida desde el centro, destruyó. Este es un proceso que requiere tiempo, perseverancia y fundamentalmente, decisión política con visión estratégica, que no abandone las urgencias del corto y mediano plazo, pero que induzca, provoque o produzca un anclaje territorial de políticas (a través de herramientas adecuadas) apropiables por los actores y destinatarios, así como por los gobiernos subnacionales. Es una tarea que ya tiene algunos pasos dados en algunas jurisdicciones del PEN, como son MAGyP, Min. de Desarrollo Productivo. Todas tienen alguna funcionalidad orientada a recuperar circuitos cortos y también largos, extra regionales. Se trata de reestablecer vínculos que el modelo neoliberal fue desechando porque están lejos del objetivo de que los alienta: la rentabilidad.

En el MAGyP funciona “Acercar Alimentos”, una línea de trabajo que intenta coordinar capacidades e instrumentos de ministerios (JGM, MAGyP, MDS, MDP, MINT) e institutos (INTA, INASE, SENASA, INAES) a través de una “Mesa de Articulación Interministerial” que facilita y promueve acciones coordinadas para desarrollar de manera efectiva mercados de cercanía en los territorios, a partir de recursos disponibles. Por otra parte, en el INAES, existen las Mesas del Asociativismo y la Economía Social (MAES) que reúnen diferentes expresiones organizativas de la comunidad en los territorios con el propósito de promover vínculos entre ellas para la solución de los problemas presentes en sus comunidades. Algunos emprendimientos sin participación directa del Estado, como la “Mesa Agroalimentaria Argentina” que encabezan entre otras organizaciones la UTT, FECOFE, MNCI Somos Tierra, son un caso para seguir de cerca. Un ejemplo de lo que este documento postula. Son iniciativas con mucho valor y oportunidad, pero que requieren mayor apoyo institucional como marco para producir los efectos de ir generando capacidades y vinculaciones que puedan sostenerse en el tiempo de manera tal que la sociedad se las apropie y acompañe en su desarrollo. Estas iniciativas deben tener como mirada la búsqueda de recuperar la conexión, hoy frágil, de la sociedad con la política pública. En una última y propositiva reflexión, pensando prioritariamente en la problemática alimentaria de nuestro pueblo, es necesario impulsar que las áreas de Estado con incumbencias directas en la temática alimentaria (ministerios y organismos del PEN) tomen esta oportunidad para avanzar en la estrategia de operativizar/generar las capacidades potenciales y existentes, para enfrentar los serios problemas de acceso a alimentos a precios razonables, en calidad y cantidad que resuelvan de manera definitiva este flagelo que se vuelve cada vez más insostenible. Cuando de transformar la realidad se trata, insistía Arturo Jauretche, “primero hay que entenderla, saber qué es lo que necesitamos resolver, para luego actuar en cada caso”. Finalmente, el desafío de la seguridad y soberanía alimentaria, en el contexto actual, necesita mucho del anclaje territorial, seguir una metodología para identificar las necesidades en cada caso y construir en territorio sus propias soluciones, para un objetivo común. Para esto, a las áreas específicas hay que sumarle el concurso de las que tienen competencia política para que sirvan como facilitadores y articuladores, generando políticas y recursos que permitan resolver la actual distorsión que impide al acceso a los alimentos en calidad y precio. Somos una nación productora de alimentos que no puede dejar de ofrecerlos a su pueblo, en cantidad, calidad y precio como lo hizo hasta fines de los años 60 del siglo pasado. La alimentación es la base del futuro que una nación soberana debe resolver. En síntesis, la emergencia alimentaria debe dejar de tratarse como un problema de asistencia social, sino como un problema político, que debe abordarse como tal, considerando que un aspecto de la salida de la actual crisis económica consiste en la reactivación del mercado interno, con un enfoque Nacional y donde el mercado es parte de una estrategia de desarrollo a la que subordina.-

(*) Primero la Patria - www.lapatriaestaprimero.org - Fuente: https://www.revistaliberacion.com.ar

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20 propuestas para debatir una nueva política agropecuaria

Por Pedro Peretti y Mempo Giardinelli Fuente: “La Argentina Agropecuaria – Propuestas para una agricultura Nacional y Popular de rostro Humano

CREACIÓN DE UN FIDEICOMISO DE CHACRA MIXTA. Capitalizado inicialmente con un porcentaje de las RETENCIONES a la soja, y estará dirigido a atender a todos aquellos productores que quieran reconvertir sus campos sólo agrícolas en mixtos, y/o quieran industrializar su producción, siempre en zonas rurales o poblaciones menores de 5.000 habitantes. El objetivo es claro: retornar a la chacra mixta con diversificación productiva y agregación de valor en origen; y a la vez ayudar a revertir las migraciones rurales ocupando mejor el territorio. ¿Cómo hacerlo? Generando un fondo rotatorio (capitalizado con un porcentaje de las retenciones) que ayude a los pequeños y medianos productores a reconvertirse del monocultivo agrícola a la mixtura productiva. Diversificar la producción – no confundir con rotación- es agregarle valor en origen, para que genere empleo decente, arraigo, ocupación del espacio geopolítico de la Nación y  forma paralela, aumente la oferta en cantidad, calidad y diversidad de la producción y elaboración de productos alimenticios destinados al mercado interno, y a la vez orientando los saldos sobrantes a la exportación. Por y para eso es que ideamos este fondo, en el que los beneficiarios pagarán el crédito tomado con la devolución de las retenciones de los granos que ellos mismos cultiven. Los planes de agregación de valor en origen deben estar orientados y dirigidos hacia proyectos productivos que cumplan requisitos previamente establecidos. Entre ellos, la localización geográfica. Será un requerimiento insoslayable: radicarse en zonas rurales y/o en pueblos de menos de 5.000 habitantes. Para necesario fondeo inicial se capitalizará, por parte del Estado, un porcentaje fijo de retenciones a la soja no menos al 5% de la campaña precedente, y/o con recursos de organismos internacionales- no condicionantes- como pueden ser el Fondo Internacional de Financiamiento Agrícola (FIDA), la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y algunos otros. Este fideicomiso será administrado por un directorio mixto, con participación y control social; y podrán ser beneficiarios productores individuales, cooperativas y sociedades comerciales de todo tipo. En estos últimos casos se sumarán las devoluciones de acuerdo a la cantidad de socios contados individualmente, para cancelación del crédito. La operatoria es sencilla: los beneficiarios recibirán una vez aprobado el crédito productivo del fideicomiso – que puede cubrir hasta el 70% del proyecto-, un certificado de devolución de retenciones, con un tope a discutir, que puede ser de hasta 10.000 quintales del cereal entregado. Sólo entonces se devolverían las retenciones y el monto retenido iría, directa e íntegramente, a cancelar la cuota parte del crédito que domó el beneficiario del proyecto, eliminando todo tipo  de demoras y/o sospechas de no devolución, ya que la cuota a pagar estará “atada” a la devolución de retención. La operatoria obligará a que los beneficiarios: a) Tengan como obligación ineludible invertir en las zonas rurales-rurales, y/o en poblaciones de menos de 5.000 habitantes, a fin de garantizar los objetivos manifestados. b) Deberán crearse unidades de asesoramiento para el armado de proyectos y acceso a los fondos en el ámbito del Banco de la Nación Argentina, autárquico y autónomo, con asiento físico en localidades del interior profundo y productivo y con capacidad resolutiva. c) Convenir, capacitar y descentralizar tareas de relevamiento y reclutamiento de interesados en comunas, municipios y entidades intermedias. d) Para evaluación de los proyectos se tendrá en cuenta la viabilidad económica, con independencia de los análisis financieros del o los solicitantes. Será requisito indispensable que la fracción de campo donde se asiente el proyecto esté libre de gravámenes. e) Se incorporarán el INTA, el INTI y las universidades públicas a las unidades de asesoramiento y evaluación. El Fideicomiso podrá subsidiar tasas y/o eventualmente garantizar proyectos, e incorporar al esquema Sociedades de Garantías Recíprocas siempre y cuando los protagonistas sean pequeños y medianos productores (Las propuestas de redistribución intra sector de una parte de las retenciones vienen siendo planteadas por Pedro Peretti, sin éxito, desde hace 30 años. Véase Diario La Tierra del 23/09/1986 titulado “Las Retenciones: algunas pautas para su mejor utilización”, transcripto en La Chacra Mixta y Otras Yerbas Perspectiva Bicentenario, 2014 Página 279). A grandes rasgos este esquema, que consideramos novedoso, operará de hecho como una segmentación de retenciones. Pondrá énfasis en la localización geográfica de cada proyecto, ayudando a generar una ocupación más racional del territorio, e impactará como un freno a las migraciones rurales, ya que propenderá la inversión, que es lo que más falta en el interior profundo de la república.

CREACIÓN DE UN FONDO FEDERAL AGROPECUARIO Orientado hacia la reconversión agroecológica de las franjas periurbanas afectadas por fumigación. Esto es imprescindible y perentorio, porque la salud de nuestra gente no puede esperar y los ya apuntados índices de cáncer en las poblaciones expuestas a fumigaciones indiscriminadas son ya alarmantes. Todos los días se producen fallos judiciales y disposiciones administrativas sobre el impedimento de fumigar y pulverizar en las franjas que rodean los centros urbanos, pero nadie se ocupa de su cumplimiento. Ni los gobiernos provinciales ni los municipales. Este fondo deberá negocia, además, su integración con las provinciales para componerse con recursos nacionales y provinciales.

IMPUESTO AL LATIFUNDIO. Este impuesto deberá pagarlo – progresivamente – toda explotación que exceda las cuatro unidades económicas, determinadas a partir de la aptitud agrícola de la zona, la actividad y los suelos. Donde no existan unidades económicas predeterminadas, deberán hacerse con el asesoramiento técnico del INTA, la Universidad local y/o catastro de cada provincia. El monto recaudado deberá destinarse – en forma total o parcial- a financiar obras de infraestructura rurales (puentes, caminos, rutas, electrificación rural, acceso a internet, alcantarillado, abovedamiento, control de inundaciones, etcétera). Y un porcentaje fijo del total se reservará para infraestructura escolar rural.

FORTALECIMIENTO DE MERCADOS LOCALES O DE CERCANÍAS El objetivo es propender a los consumos de la comarca, desalentando el traslado de alimentos y mercadería a través de grandes distancias, debido a todos los problemas que este tipo de logística genera, tanto en los costos económicos como ambientales. Y costos que termina pagando siempre el consumidor. Esto requiere de un complemento indispensable: la construcción de mercados populares en toda ciudad mayor de 100.000 habitantes, con un esquema de operatoria similar al del Mercado Central. Y que reproduzca en todo el país un proceso análogo al de los Parques Industriales (que cuentan con el RESPI: Registro Nacional de Parques Industriales), desde donde reciben fondos especiales para conformar o mejorar la infraestructura. Para eso, son necesarias dos medidas puntuales: a) Liberar el expendio de leche cruda en poblaciones de menos de 5.000 habitantes; y b) Incentivar plantaciones de frutas y hortalizas en las franjas periurbanas ( como plantea en el punto 2) así como terrenos ferroviarios, baldíos y banquinas de poblados rurales y ciudades.

CREACIÓN DEL INSTITUTO DE COLONIZACIÓN AGRARIA Este Instituto deberá ser creado por ley, como un ente autárquico con fondeo nacional e internacional. Podrá emitir títulos públicos con el objetivo de capitalizarse, como por ejemplo mediante Cédulas Hipotecarias, para así poder intervenir en el mercado de tierras, al estilo del Instituto de Colonización del Uruguay. El objetivo es que compre, parcele y entregue tierras con fines estratégicos, vinculados con la soberanía y la seguridad alimentarias. Destinado especialmente a hijos de chacareros, peones rurales, técnicos y profesionales vinculados con la actividad agropecuaria, la capitalización anual y fondeo deberá especificarse por ley, teniendo en cuenta que nunca podrá ser menor el equivalente del 5% de lo que se recaude por retenciones. Es importante señalar que la clave de este tipo de instrumentos está en el grado de capitalización que tenga, y en la obligación de su ejecución presupuestaria. De otro modo, se transforman en instrumentos decorativos de la política, sin incidir, y sólo sirven para tranquilizar conciencias “progres”, que confunden contenido con envase.

NUEVA LEY DE ARRENDAMIENTO Y APARCERÍAS RURALES. Ya ampliamente difundida y con varios proyectos en estado parlamentario, la norma que se sancione – para ser efectiva- deberá contener esencialmente límites claros a los arrendamientos en cuanto a superficie y promoción impositiva del arriendo para los agricultores familiares.

NUEVA LEY DE COMPRA PÚBLICA. Deberá sancionarse con el objeto de fortalecer la agricultura familiar, con porcentajes fijos. Similar a una disposición que existe en Brasil, donde el 30% de las compras del Estado para sus programas sociales deben hacerse a la Agricultura Familiar. En la ley debe incluirse la protección a determinadas actividades, como cunicultura, porinocultura familiar, lechería, entre otras, las que deberán ser reservadas a los productores familiares, impidiendo el desembarco de mega empresas – nacionales o extranjeras- en dichas producciones. Se trata de medidas imprescindibles para defender la seguridad alimentaria de la población y evitar las prácticas monopólicas, ya que es muy riesgoso que actividades estratégicas para el consumo, como la eche, queden en manos de muy pocas empresas.

FUERTE LEGISLACIÓN ANTIMONOPÓLICA. Debe discutirse en el Congreso Nacional a fin de impedir la integración vertical de las empresas, fundamentalmente del área de los alimentos, similar a la que rige en los Estados Unidos. Al mismo tiempo se debe garantizar la libre competencia, para evitar posiciones dominantes y permitir así que los mercados se expresen con fluidez. Para lo cual, como es evidente, es imprescindible el rol regulador del Estado.

DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN RURAL. Para fortalecer la educación rural y técnica habrá que crear en forma paralela especialidades para Agricultura Familiar y Agroecológica, con salidas laborales vinculadas a los proyectos antes mencionados. Asimismo, deberán realizarse censos confiables de escolaridad rural, mejorar infraestructuras y capacitar docentes específicos para alumnados de origen y residencia rural, incluyendo educación bilingüe donde haga falta, especialmente en comunidades de pueblos originarios.

CONTROL DE PRECIOS RESPONSABLE. Deberán disponerse y aplicarse diversos controles a proveedores de insumos, fabricantes de máquinas agrícolas y herramientas, así como a la repuestería en general. Por tratarse de un aspecto central para el correcto funcionamiento de la política de sustitución de importaciones, estos controles son importantes ya que muchos empresarios inescrupulosos aumentan desmedidamente los precios perjudicando esencialmente a los productores-consumidores de máquinas y repuestos, quedándose los fabricantes con buena parte de la rentabilidad de los chacareros, y encareciendo artificialmente los insumos. Esos incrementos luego se trasladan a los precios que pagan los consumidores.

PLAN DE RECUPERACIÓN DE TAPERAS Y/O VIVIENDAS RURALES. Se trata de un Plan Nacional dirigido a incluir, dentro de la operatoria del plan PROCREAR, un segmento especial para la vivienda rural-rural, entendiendo por tal también el reciclado de taperas con destino a la utilización como morada única para el chacarero y/o el personal trabajador, y sus familias.

MODIFICACIÓN A LA LEY 25.507. Es la Ley de creación del Instituto de Promoción de Carne vacuna Argentina (IPCVA); que proponemos reemplazar por un Instituto de Promoción de las Carnes, en general. A los efectos de promover el consumo de carnes alternativas en el mercado interno, y que a la vez permita liberar saldos exportables de cortes bovinos.

AGENCIA DE CONTTROL DEL COMERCIO EXTERIOR DE GRANOS. Debe ser un ente público, no estatal, que controle el comercio de granos en beneficio de los sectores populares, orientado por los siguientes criterios generales: a) Debe estar sujeta a un severo y atento control social, y en su conducción deben participar el Estado nacional, las provincias, los productores, los trabajadores y también los consumidores. b) En su creación e implementación se procurará no copiar modelos, recetas ni calcos de viejos instrumentos de políticas agrarias. Esta Agencia debe ser el producto de este tiempo y este momento político para garantizar que el comercio exterior de granos argentinos beneficie a nuestro pueblo.

PLAN DE RECUPERACIÓN Y CONTROL DE PUERTOS. Es imprescindible comenzar la recuperación de la infraestructura portuaria por parte del Estado democrático, y , a la vez instrumentar seriamente el control de los puertos privados porque por esos puertos circulas día a día y hora a hora todo tipo de mercadería, legales e ilegales, y son la principal boca de salida y blanqueo de todo el cereal producido y exportado en negro.  Es este un problema gravísimo que además condiciona fuertemente la recaudación tributaria. Basta un ejemplo (el caso de la Provincia de Santa Fé en 2016) para tener una idea del nivel de concentración y evasión (La información aquí presentada está tomada de un trabajo de selección realizado por el Diputado Provincial santafesino Carlos del Frade, y enviado a los autores para ser incluído en este libro, y se basa en datos de facturación, según Balances de 2017, tomados de la Revista Mercado. Edición Especial, “Las 1000 empresas que mas facturan”, 26 de junio de 2017, Número 1193). *Cargill: 55.100 millones de pesos de facturación durante 2016; 154 millones de pesos diarios; 6,42 millones diarios; 107 mil por minuto. *AGD: 46.870 millones de pesos anuales, 130 millones diarios; 5,4 por hora; 0.412 por minuto. * Bunge: 45.669 millones de pesos anuales; 127 millones diarios; 5,28 millones de pesos por hora; 88 mil por minuto. * Vicentín: 45.200 millones de pesos anuales; 125 millones diarios; 5,23 millones por hora; 87.191 por minuto. * Dreyfus: 44.777 millones anuales; 124 millones diarios; 5,18 millones por hora; 86.375 por minuto. * ACA: 36.440 millones de pesos anuales; 101,22 millones diarios; 4,21 millones por hora; 70.293 por minuto. * Molinos Río de la Plata: 34.071 millones de pesos anuales; 94,64 millones diarios; 3,94 millones por hora; 65.723 por minuto. * Nidera Cofco: 30.121 millones de pesos anuales; 83,66 millones diarios; 3,53 millones por hora; 58.103 por minuto. * Noble: 18.378 millones de pesos anuales; 51 millones diarios; 2,12 millones por hora; 35.451 por minuto. * Toepffer: 12.500 millones de pesos anuales; 34 millones diarios 1,4 millones por hora: 24.112 por minutos. * Minera Alumbrera: 10.156 millones de pesos anuales. * Agricultores Federales: 7.323 millones de pesos. * Dow: 6.768 millones de pesos anuales. * Terminal: 6.650 millones de pesos. Estas 14 empresas facturaron durante 2016 un total (declarado) de 386.517 millones de pesos. Si solamente pagaran el 5% por ingresos brutos, serían más de 18.000 millones de pesos anuales para el estado santafesino (Es importante subrayar que estos valores salen de “sus declaraciones”. Y teniendo en cuenta que ellos mismos se “pesan” sus granos o aceites, es obvio que hasta que no se acabe con esta dependencia funcional y se dote de autonomía a la Aduana Nacional y se puedan controlar los puertos y los drafts con auxilio y colaboración de sindicatos portuarios y marítimos, asociaciones gremiales rurales, universidades nacionales, AFIP, AFI, etc., no habrá manera de hacerse de los impuestos que evaden.) Este Plan tendrá por objeto fiscalizar, controlar y gestionar – siempre con control social- los 21 puertos en manos del Estado que aún quedan. Se procurará en consecuencia reducir al máximo los procesos de tercerización y cooptación de concesiones por parte de empresarios privados inescrupulosos.

RECUPERACIÓN DE NUESTTRA FLOTA MERCANTE. Actualmente nuestro país paga más de 3.000 millones de dólares anuales en fletes empresas mercantes extranjeras, que casi no generan empleo aquí, se van del país y contribuyen a la restricción externa que sufre cíclicamente nuestra economía. Recuperar nuestra flota, lo que es perfectamente posible dada la infraestructura en industria naviera que aún tenemos, significará también miles de puestos de trabajo en astilleros y embarcaderos, con el consecuente ahorro de divisas.

DEFENSA DE LOS MERCADOS DE REFERENCIAS. A partir de la prohibición de la venta directa de granos y de animales para la faena, se apuntará a fortalecer y transparentar los mercados, salvaguardando las fuentes de trabajo. Propiciamos mercados de referencia para todas las producciones cuyos volúmenes los requieren, como leche, cerdos y lanares. Declararemos al Mercado de Liniers y al Mercado de Rosario, por lo menos, como “de interés nacional”.

REGLAMENTACIÓN DE LA LEY 27.118 DE AGRICULTURA FAMILIAR. Sancionada el 27 de diciembre de 2014, esta ley quedó sin la financiación correspondiente asegurada, como producto de lamentables internas dentro del campo nacional y popular. Habrá que reglamentarla en forma inmediata, y adjudicarle un porcentaje fijo de los ingresos del Ministerio de Agroindustria, que no deberá ser menor al 25% de los recursos asignados a esa cartera por presupuesto. Tales recursos deberán ser volcados íntegramente a difundir esta forma de ejercer la agricultura y la ganadería. La Agricultura Familiar y la Agroecología son dos caras de una misma moneda. Actúan en forma mancomunada y son por lo tanto indivisibles. Productores familiares con conciencia agroecológica para producir alimentos es el modelo agrícola ejemplar, deseable y más provechoso para la Argentina.

LEY DE AGROECOLOGÍA. Se trata de sancionarla cuanto antes, partiendo del principio de que si se cuida el suelo, se desgravan impuestos. Los productores deben acogerse a la sana idea de que si se produce con la aplicación de técnicas agroecológicas, los subsidios garantizarán capacitación, promoción, capital de trabajo y financiación de tiempo de espera para todo aquel productor que quiera pasarse de la agricultura industrial a la agroecológica. La financiación constituirá con el 0,50% de las retenciones sobre cultivo de soja, e irá directamente a un fondo de Fideicomiso  creado especialmente para difundir este sistema de labranza. Esta  medida va de la mano de la reforma de la carta orgánica del INTA, que deberá incluir en su órgano máximo de dirección un director titular en representación de la Agroecología, a propuesta de las organizaciones del rubro. También se deberá incluir como obligatoria, en la currícula de colegios primarios, secundarios, terciarios y universidades, la materia “Agroecología y afines”, con el objeto de capacitar y promover nuevas formas de producción y consumo de alimentos, más amigables con la naturaleza y la salud humana (Una reconocida educadora del Ministerio de Educación, quien pidiendo reserva por temor a represalias describió la política del Gobierno de Mauricio Macri en materia de agrotóxicos:” En reciente reunión con editoriales para conversar sobre el curriculum y los libros de texto la viceministra advirtió que no iban a comprar ningún libro que contuviera “ideología”, sino sólo lo que tenía “rigor científico”. Y Max Guimanelli, el jefe supremo del plan de lectura dijo que no se podía publicar nada sobre minería o agricultura sin acordar los términos con los ministerios de agricultura y minería, para que a ningún docente o alumno se le ocurra hablar mal de la soja, los pesticidas o las minas a cielo abierto”.).

SECREARÍA DE LA PEQUEÑA Y MEDIANA POBLACIÓN RURAL. Con el objetivo de fortalecer la capacidad de gestión de toda comunidad nacional rural de hasta 5.000 habitantes, es necesaria la creación de la Secretaría de Pequeña y Mediana Población Rural (PEMEPOR) para que colabore con la puesta en marcha de la producción local de alimentos, bienes y servicios en esas localidades. Se trata de ayudar a gestionar, orientar y capacitar a los agentes municipales, sean personal de carrera o político, facilitando el acceso a programas de viviendas, créditos o subsidios, tanto nacionales como internacionales, para fortalecer el arraigo de la población en el interior profundo de la Patria.

IGUALDAD DE GÉNERO Y COMBATE AL TRABAJO INFANTIL, CON SALVATAJE A LA INDUSTRIA LÁCTEA. Todas las propuestas anteriores llevan implícitas la paridad de género y el combate frontal al trabajo infantil. Para que el Estado proteja a las familias campesinas garantizando que se pague igual salario por igual trabajo a hombres y a mujeres. Para que el trabajo infantil hoy todavía instalado se reconvierta en educación y salud infantil garantizada. Y para que se respete la jornada horaria de la mujer – hoy invisibilizada y súper explotada- a la par que la del varón, protagonistas centrales ambos y a la par de la actividad productiva. Y por cierto, la cuestión del trabajo infantil está íntimamente ligada a la problemática de la alimentación de millones de chicos y chicas. Que es como decir, sin dudas, la cuestión láctea, ya mencionada en el Capítulo 7 de este libro. Pero allí nos referíamos específicamente a la cooperativa Sanco ahora en proceso de desguace y transnacionalización. Aquí en cambio, y como colofón en nombre de El Manifiesto Argentino las siguientes medidas urgentes: 1) Declarar al alimento leche como bien público, de modo de garantizar por ley el acceso a toda la población argentina y específicamente a los niños y niñas de menores recursos. 2) Poner a disposición de cada madre beneficiaria de AUH el equivalente a 20 litros de leche por mes, más yogures y quesos en base a lo que marcan los expertos en nutrición infantil. 3) Disponer un porcentaje  fijo de las retenciones de granos y mineras para financiar los puntos precedentes. Además, constituir con dicho fondo un fideicomiso para la vuelta al tambo de los productores que dejaron la actividad y quieran volver, o para estimular a nuevos tamberos. Esto es urgente y su claro objetivo es agrandar la oferta de leche fluida y democratizarla, o sea muchos tambos en todo el país, y no pocos, grandes y concentrados. 4) Prohibir la siembra de soja en las cuencas lácteas ya tipificadas, y crear nuevas teniendo como objetivo además la ocupación geopolítica del territorio. 5) Habilitar el expendio de leche cruda en las poblaciones menos de 5.000 habitantes. 6) Prohibir terminantemente el pago de los arrendamientos de tierras, en las cuencas lecheras, a valor soja. 7) Promover la creación de nuevos tambos de “cercanía”, para terminar con el disparate logístico de que la leche deba recorrer para llegar a los consumidores, un promedio de 1.000 kilómetros en camión. Toda provincia y municipio deberá garantizar los consumos de “cercanía” en un plazo perentorio, sobre todo teniendo en cuenta la necesidad de reconvertir las franjas periurbanas a partir de la prohibición de fumigar. 8) Reordenar la cadena, morigerando las tasas exorbitantes de ganancias de los supermercados. Esto incluye reorganizar la industria, frenando la concentración en mega tambos, impulsando nuevas unidades tamberas familiares o medianas. 9) Poner a disposición de agricultores familiares, pueblos originarios, campesinos chacareros, productores tamberos de hasta 3.000 litros, de los suficientes recursos financieros del tesoro nacional – con toda urgencia- para la siembra de pastura, retención de vaquillonas, recomposición del rodeo o mejoras de infraestructura tambera. 10) Abrir un espacio de discusión para la concreción de retenciones segmentadas para determinados cultivos, especialmente el maíz, que es insumo básico de la lechería. Sugerimos tomar como base el esquema de devolución de retenciones que organizó el ex Ministro de Economía Axel Kicillof, así como los proyectos de segmentación de retenciones a las exportaciones presentados por los ex diputados nacionales Fernando “Pino” Solanas (Cap. Federal) y Lisandro Viale (Entre Ríos).A mediano plazo, ls siguientes medidas: * Creación de un instituto  público de fomento lácteo, similar en su funcionamiento al Instituto de Colonización del Uruguay. Capitalizado convenientemente mediante Impuesto al Latifundio o emisión de título público con el único fin de comprar latifundios, subdividirlos y fundar nuevas colonias agrícolas tamberas. Este organismo deberá operar en el mercado de tierras, comprando para luego mensurar, parcelar, vender y/o arrendar a los productores que no la posean y quieran ser tamberos. Será requisito sine qua non vivir en la explotación y dedicarla a tambo y a la producción de granos y forrajes para alimentar las vacas en ordeñe , y no se podrá vender ni transferir la propiedad a terceros, si estos no se comprometen a seguir con la actividad y residencia en el lugar. * Poner a disposición de pequeños y medianos productores con tierras propias, líneas crediticias a tasa cero y a devolver a valor producto (leche) en 5 años, para quienes quieran fundar o volver a hacer tambo. Se deberán incluir créditos hipotecarios para refacción de vivienda rural y/o casa nueva, para tambero mediero o propietarios que vuelvan a la actividad láctea. * Reconvertir las franjas periurbanas de los pueblos y ciudades para el abastecimiento de todos los productos de granja  hortícolas, y donde no falte el tambo que garantiza soberanía alimentaria local y consumo de cercanía. * Organizar el expendio de leche, cruda o pasteurizada, en los pueblos, tomando como base las máquinas pasteurizadoras del INTI, o los prototipos italianos de máquinas expendedoras de leche cruda. *Se deberá prohibir la integración vertical concentrada de las empresas. Queremos una lechería de rostro humano, democratizada y sin posiciones de mercado dominantes. * Precio mínimo, sostén y en Origen, de la leche, para los productores tamberos de hasta tres mil litros. * Creación de un mercado público, de referencia de la actividad láctea. La leche es un bien estratégico que genera trabajo decente y abundante, garantiza arraigo en el interior profundo del país, ocupa geopolíticamente el territorio y hace a la soberanía y seguridad de la nación. Nuestros niños y ancianos son el bien de mayor valor humano a proteger por cualquier Estado que se precie de tener sensibilidad social y gobierne para felicidad de su pueblo. La leche es para esos dos segmentos – niños y ancianos- un alimento vital imprescindible. Por lo tanto es un bien de carácter social estratégico que merece un tratamiento especial. No puede ser un mero negocio si tiene que ver con la salud y el futuro de millones de argentinos. Producir leche, generar puestos de trabajo y fomentar el arraigo son tareas urgentes. Sabemos cómo hacerlo. La FAA tiene una experiencia acumulada  -en sus archivos- de más de 100 años de hacer colonizaciones de este tipo. La última fue en La Pampa, en la Colonia 25 de Mao, en la década del 80, del siglo pasado. Eso indica que si se pudo… se puede

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