La yerba mate ahora tiene un espacio temático en Vietnam . El producto de vital importancia para la economía de Misiones sigue fortaleciendo su presencia en el mercado del país asiático. La cadena de bebidas Matéa, creada por jóvenes emprendedores, la presentó frente a la asistencia de embajadores de países hispanohablantes acreditados en dicha ciudad. Tras señalar que la sociedad vietnamita es una gran conocedora de las buenas infusiones, expresó la esperanza abierta para que la yerba mate se incorpore a la variada y sofisticada lista de bebidas en el consumo del país asiático. La empresa vietnamita aspira a convertirse para 2025 en una conocida marca internacional con su red de tiendas en los cinco continentes. En septiembre pasado la Cancillería nacional confirmó que se concretó el envío de un cargamento de siete toneladas de yerba mate hacia Vietnam y su consumo comenzó a ser considerado exitoso. La cantidad exportada en aquella oportunidad, fue en distintas presentaciones, como en formato tradicional, en saquitos y también para infusoras del estilo French Press. Los productos son comercializados no solamente entre los argentinos que viven en el país asiático, sino también entre los consumidores locales, y son ofrecidos en restaurantes, tiendas de especialidad y tiendas online de las principales ciudades. La Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería llevó adelante gestiones para posicionar la yerba mate entre los consumidores locales y despertar intereses empresariales y a través de las gestiones realizadas por la representación argentina en Hanói a cargo del embajador Pablo Beltramino, se obtuvieron los permisos y licencias pertinentes para concretar la operación.
Por tercera vez en 8 años, la Ley de Humedales está por perder estado parlamentario. Más de 380 organizaciones ambientales advirtieron que, si la Cámara de Diputados no le da media sanción, vuelve todo el proceso a cero, otra vez. Lo que se necesita es que actúe la Cámara de Diputados de la Nación para que vote la media sanción. Sin embargo, el lobby y la presión de varias provincias atenta contra ese objetivo ambiental, que ya lleva más de 10 años sin poder concretarse. Las organizaciones enfatizan que los humedales tienen un enorme valor biológico, social, cultural y económico, pero se pierden y degradan cada día. La Convención sobre los Humedales (Ramsar), un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional, define el uso racional de los humedales como “su utilización sostenible en beneficio de la humanidad, de manera compatible con el mantenimiento de las propiedades naturales del ecosistema”. En nuestro país, los humedales ocupan el 21,5% del territorio y tienen la función primordial de ser reservorios de agua. Esponjas que, por su capacidad absorbente, mitigan las inundaciones durante las crecientes, algo vital frente al cambio climático, que genera eventos adversos con cada vez mayor potencia, en períodos más cortos de tiempo. Sin embargo, en lo que va del año, solamente en el Delta del Paraná se perdieron 153.000 hectáreas por quemas intencionales. El proyecto de Ley ya fue presentado dos veces con dos gobiernos nacionales diferentes, en 2013 y en 2016. En ambos casos, no prosperó en la Cámara de Diputados. “Las dos veces que se paró fue por falta de interés en el tema y como consecuencia del lobby minero, agropecuario y de desarrollo inmobiliario, que se oponen a una Ley de Humedales.
Alertan sobre efectos de agrotóxicos en la salud infantil. Integrantes de la Unión de Trabajadores de la Tierra y personal del Hospital Garrahan realizaron una actividad para visibilizar “lo nocivo” del glifosato “para la salud” de niños y niñas y aclararon que “los datos son alarmantes”. “La idea es difundir lo nocivo que son los agrotóxicos en la salud infantil, que esto se ponga en agenda, la información es abrumadora acerca de lo nocivo que son esos productos que se usan para controlar las plagas”, indicó Norma Lezana, secretaria general de APyT y agregó que “es un modelo de producción agraria que depende de los plaguicidas y lo que queremos informar es que eso es muy nocivo para la salud, y que los datos son alarmantes”. De acuerdo a la información que brindaron desde la UTT, Argentina lidera el ranking mundial por la cantidad de glifosato que se usa en el campo, con un promedio de 15 litros utilizado por hectárea por año, y destacaron que de los pesticidas que fueron clasificados como cancerígenos por la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC) de la OMS, el glifosato se ubica en el segundo nivel de riesgo. En cuanto a las enfermedades, aseguró que “se hicieron estudios en los pueblos que están más expuestos en Argentina y la prevalencia e incidencia de asma, cáncer, abortos espontáneos, malformaciones congénitas es dos o tres veces superior a la de las poblaciones que no están expuestas”. Otro aporte que realizó la UTT indica que en la actualidad los cultivos cubren 30 millones de hectáreas de un territorio donde viven más de 12 millones de personas y tres millones de niños y niñas; y destacan como productos nocivos a clorpirifos, atrazina, imidacloprid, 2-4D, Paraquat, carbofuran y glifosato. “Son datos públicos, el informe de la ONU de 2017 advierte al gobierno argentino que es necesario un modelo de producción agrícola donde se vayan disminuyendo el uso de los agrotóxicos: estas sustancias están en el agua, en el suelo, en el aire, y también en los alimentos”, explicó Lezana. “El ecocidio ya está en marcha y viene destruyendo la diversidad en los campos, por eso debemos denunciar sus consecuencias para impulsar un nuevo modelo agroalimentario basado en la agroecología para cuidar la salud de quienes producen y quienes consumen”, expresó. Lezana planteó que es necesario un cambio de “modelo agroecológico, que es posible, por eso la UTT van a presentar su proyecto de producción agroecológica, que es absolutamente sustentable, y tal como lo informa la ONU, no es cierto que para garantizar al alimentación a la población humana necesites si o si usar estos compuestos tan peligrosos; pero para eso hay que tocar intereses de estas corporaciones que tienen mucho poder y mucha fuerza”.
“El ecocidio ya está en marcha y viene destruyendo la diversidad en los campos, por eso debemos denunciar sus consecuencias para impulsar un nuevo modelo agroalimentario basado en la agroecología para cuidar la salud de quienes producen y quienes consumen”, expresó.






